¿Existen enfermedades cuyo tratamiento, o la falta del mismo, puede ser un factor de riesgo para la conducción?

Hay enfermedades como la depresión o la epilepsia cuyo tratamiento, o la falta de él, pueden ser un riesgo al conducir.

Por ejemplo, la depresión puede hacer que el conductor se distraiga fácilmente y no preste suficiente atención al camino.

Esto puede llevar a errores en la conducción o reacciones inesperadas.

Además, la depresión puede hacer que el conductor se sienta más cansado o somnoliento, lo cual es peligroso al manejar.

En el caso de la epilepsia, si no se trata adecuadamente, hay riesgo de sufrir convulsiones al volante, lo cual es muy peligroso tanto para el conductor como para los demás en la carretera.

¿Quieres hacer los test oficiales de la DGT?

Empezar el examen
677 64 10 04