¿Cómo se puede definir la velocidad adecuada?
La velocidad adecuada es aquella que permite mantener siempre el dominio del vehículo ante cualquier obstáculo o imprevisto. No depende solo del límite legal, sino de factores como visibilidad, adherencia, carga transportada y capacidad de frenada.
Conducir a esta velocidad asegura una distancia de reacción suficiente y una maniobrabilidad estable, evitando situaciones de riesgo. Por eso, es la velocidad que se adapta a las condiciones reales de la vía y no necesariamente la máxima permitida.
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