De las que se citan, ¿cuál constituye una resistencia al avance del autobús?

La resistencia al rozamiento es una de las resistencias reales que se oponen al avance del autobús.

Proviene del contacto entre los neumáticos y la calzada, y aumenta con peso y velocidad.

También incluye fricciones internas del vehículo, como cojinetes y transmisión.

La “fuerza de deceleración” no es una resistencia: es un efecto producido al frenar.

La “resistencia de la climatología” no existe como concepto técnico formal.

“Resistencia a la potencia” tampoco tiene fundamento en dinámica vehicular.

El rozamiento es clave porque determina parte del esfuerzo que debe hacer el motor.

Por eso es la única opción válida como resistencia al avance.

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