De las siguientes actuaciones que realiza el conductor de un autobús, ¿cuál es correcta para reducir la resistencia a la aceleración?
La resistencia a la aceleración depende de los cambios bruscos de velocidad, por eso mantener la distancia de seguridad permite anticipar el tráfico y evitar frenadas repentinas que obliguen a volver a acelerar con gasto extra de energía.
Las demás opciones aumentan esa resistencia: bajar la presión de los neumáticos, acelerar en exceso o usar los frenos constantemente generan pérdidas de inercia y mayor esfuerzo del motor. Conducir de forma suave es clave para reducirla.
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