De los factores que se citan, ¿cuál puede hacer variar el grado de rozamiento?
El grado de rozamiento depende directamente del contacto entre neumático y calzada.
Por eso, el estado y la superficie de la calzada son el factor que más lo modifica.
Si el firme está mojado, pulido o con gravilla, la adherencia disminuye y el rozamiento baja.
Un firme seco y rugoso aumenta el rozamiento disponible.
Las previsiones meteorológicas no cambian el rozamiento por sí mismas: lo hace el estado real del firme.
La forma de conducir influye en la seguridad, pero no altera físicamente el coeficiente de rozamiento.
La potencia del motor tampoco modifica la adherencia.
Por tanto, solo el estado y la superficie de la calzada justifican la opción correcta.
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