¿En qué consiste la fuerza de adherencia?
La fuerza de adherencia es la que permite que el neumático se “agarre” a la calzada mediante la combinación de fricción y atracción.
De esta fuerza dependen la aceleración, la frenada y la capacidad de seguir la trayectoria marcada por la dirección.
Si la adherencia es alta, el autobús responde con precisión; si es baja, aparece deslizamiento.
No actúa contra la fuerza motriz, sino que la hace posible transmitiéndola al pavimento.
Tampoco garantiza por sí sola la dirección, aunque la hace viable a través del guiado lateral.
La adherencia se ve afectada por clima, estado de la calzada, tipo de neumático y presión.
Si la fuerza demandada supera la adherencia disponible, se pierde el control del vehículo.
Regla práctica: sin adherencia no hay tracción, frenado ni dirección efectiva.
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