La aceleración de un autobús puede ser:
La aceleración de un autobús mide la variación de su velocidad en el tiempo.
Se considera positiva cuando el vehículo incrementa su velocidad, es decir, cuando acelera.
Por el contrario, es negativa cuando disminuye la velocidad, fenómeno conocido como deceleración.
Ambos tipos de aceleración dependen de la potencia del motor, la carga y las condiciones del terreno.
El control progresivo del acelerador evita cambios bruscos que incomoden a los pasajeros.
Una conducción equilibrada mejora el confort y reduce el consumo de combustible.
El conductor debe anticipar frenadas y aceleraciones para mantener la estabilidad del autobús.
En resumen, la aceleración puede ser positiva al aumentar la velocidad o negativa al reducirla.
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