La forma en que la inclinación del terreno en forma de pendiente afecta al movimiento de un autobús se denomina:
La resistencia a la pendiente es el efecto por el cual la inclinación del terreno condiciona el movimiento del autobús.
En una subida, parte de la fuerza del motor debe vencer la gravedad, aumentando el esfuerzo y el consumo.
En una bajada, la gravedad impulsa al vehículo y tiende a aumentar la velocidad si no se controla.
No es balanceo, que describe un movimiento lateral de la carrocería.
Tampoco es resistencia a la aceleración, que depende de la inercia del vehículo.
Ni tiene relación con la “fuerza termotecnia lateral”, concepto inexistente.
Esta resistencia depende de la inclinación y de la masa del autobús.
Regla práctica: pendiente arriba = más esfuerzo; pendiente abajo = más empuje por gravedad.
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