Si el vehículo de transporte ha caído al agua y se encuentra totalmente sumergido:

Cuando un vehículo de transporte cae al agua y queda totalmente sumergido, el principal riesgo proviene de la diferencia de presión entre el interior y el exterior.

Intentar abrir las puertas de inmediato es inútil y peligroso, ya que el agua ejerce una fuerte presión externa.

La evacuación debe hacerse solo cuando la presión interior y exterior se igualen, lo que facilita abrir las salidas de emergencia.

Mientras tanto, los pasajeros deben conservar la calma, respirar el aire disponible y prepararse para salir en orden.

Por tanto, la actuación correcta es esperar a la igualación de presiones antes de evacuar.

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