Si la trayectoria real del autobús es más abierta de la que debería realizar, se habla de:
Cuando la trayectoria del autobús es más abierta de la que debería, se produce subviraje.
Esto ocurre porque las ruedas delanteras pierden adherencia y el vehículo tiende a seguir recto.
El autobús gira menos de lo que el conductor indica con el volante.
No es sobreviraje, donde la parte trasera pierde adherencia y la curva se cierra demasiado.
Tampoco es guiñada, que describe el giro sobre el eje vertical pero no el desvío de trayectoria.
Ni cabeceo, que es un movimiento adelante–atrás.
El subviraje dificulta tomar la curva correctamente y exige reducir velocidad.
Regla práctica: trayectoria abierta → falla el agarre delantero → subviraje.
Otros exámenes de conducción relacionados
¿Quieres hacer los test oficiales de la DGT?
Empezar el examen