19. Los neumáticos y la adherencia

1. Las ruedas

Las ruedas son los elementos sobre los que se apoya el automóvil y las encargadas de dirigir, propulsar y detener el mismo.
Los vehículos de motor, remolques y máquinas remolcadas deberán tener ruedas provistas de neumáticos o elementos de elasticidad similar.
Estos neumáticos deben presentar dibujo en las ranuras principales de la banda de rodamiento y reunir las condiciones mínimas de utilización. Los vehículos con superficies de rodadura metálicas, estriadas o con salientes no podrán circular por vías públicas sin bandas elásticas de contacto exterior que protejan el pavimento.
La rueda está formada por el conjunto de llanta y neumático. La llanta es una pieza metálica de alta precisión. Está calculada y normalizada en función del vehículo para el que está creada y no se debe montar una rueda en un vehículo inadecuado.

Las ruedas van fijadas a una parte llamada buje en el centro de los discos o en los tambores de freno mediante tuercas o tornillos.
La potencia del motor se puede transmitir a las ruedas delanteras (de tracción), a las ruedas traseras (de propulsión o tracción trasera), y a las ruedas delanteras y traseras a la vez (de tracción total).
1.1 Funciones de las ruedas

Las funciones principales de las ruedas son las siguientes:
- Transmitir los esfuerzos de tracción y frenado
- Participar en la suspensión y confort del vehículo
- Liberar el calor producido por el trabajo de los frenos y neumáticos
- Soportar la masa del vehículo, pasajeros y carga
1.2 La llanta

Es el elemento rígido de la rueda, de material metálico, que recibe el movimiento de giro y sobre el que se monta el neumático.
Las llantas pueden ser de chapa o de aleación ligera. Deben ser ligeras para reducir la masa de la rueda y el esfuerzo necesario para hacerla girar, y tener rigidez para soportar la masa y esfuerzos a los que se somete al vehículo.
La concordancia de dimensiones entre la llanta y el neumático debe ser exacta, ya que los neumáticos anchos exigen llantas especiales que garanticen que el neumático no se salga de la llanta en los esfuerzos laterales.
No deben tampoco presentar señales de óxido o corrosión, ni deformaciones en sus bordes para lo que intentaremos evitar los roces contra bordillos o esquinas, y los baches.
2. El neumático

El neumático es una estructura que se infla con aire y se monta sobre la llanta, y que debe ser flexible para poder absorber las irregularidades del terreno.
Es la parte elástica responsable del comportamiento dinámico del vehículo y es el punto de unión entre el vehículo y el suelo.
Esta superficie que constituyen los neumáticos cumple numerosas funciones como propulsar, amortiguar, estabilizar, frenar etc…
2.1 Funciones de los neumáticos
- Soportar la carga del vehículo y sujetarlo al suelo tanto parado como en marcha.
- Asegurar la transmisión de los esfuerzos motrices y desaceleradores para que el vehículo avance, por ejemplo, cuando se acelera.
- Mantener la estabilidad de la trayectoria del vehículo.
- Participar en la seguridad proporcionando confort y también en la suspensión.
- Participar en el frenado, ya que la superficie del neumático se agarra al pavimento.
2.2 Elementos del neumático
En un neumático convencional con cámara se distinguen la cubierta, la cámara y el aire a presión. En los neumáticos sin cámara, el aire queda contenido entre la cubierta y la llanta, sin una cámara independiente.

- La cubierta, en la que se distinguen cuatro partes:
- La banda de rodamiento: Permite obtener una gran adherencia, evacua el agua y resiste los choques.
- Los flancos: Son las paredes laterales entre la banda de rodamiento y los talones; permiten la flexión del neumático y transmiten los esfuerzos entre la llanta y la banda de rodamiento.
- Los talones: Aseguran la fijación de la cubierta a la llanta.
- La carcasa: Formada por una o varias lonas que soportan y reparten la carga.
- La cámara, cuando existe, situada en el interior de la cubierta y destinada a contener el aire a presión.
- El aire que proporciona la presión de inflado, contenido en la cámara o, en los neumáticos sin cámara, entre la cubierta y la llanta.
2.3 Neumáticos radiales

Son los neumáticos más utilizados en la actualidad y su carcasa está compuesta por lonas de cables dispuestos en arcos radiales que pasan de un talón a otro.
En los neumáticos radiales la banda de rodamiento y los flancos trabajan de manera independiente lo que favorece la flexibilidad de los flancos y limita las deformaciones de la banda de rodamiento.
Este tipo de neumáticos proporcionan un reducido calentamiento, notable estabilidad al aumentar la adherencia, alta elasticidad y confort y gran duración.
2.4 Neumáticos con o sin cámara
Sean de estructura radial o diagonal los neumáticos pueden ser con cámara y sin cámara.

En los neumáticos con cámara, esta se encuentra entre la cubierta y la llanta y contiene el aire a presión. Ante un pinchazo, el aire puede salir rápidamente, pero un pinchazo no implica necesariamente un reventón de la cubierta.
En los neumáticos sin cámara, también llamados tubeless, el aire a presión se encuentra entre la llanta y la cubierta. Un revestimiento interior y el ajuste de los talones a la llanta mantienen la estanqueidad. En determinados pinchazos, el objeto clavado puede ralentizar la pérdida de aire, pero el neumático no se repara por sí solo y también puede sufrir una pérdida rápida de presión.
3. La adherencia y el dibujo de los neumáticos
El neumático debe conseguir en todo momento la máxima adherencia, ya que ésta depende del neumático, del tipo de firme y del estado que tenga la calzada.

Así pues, la banda de rodamiento presenta una serie de ranuras que constituyen el dibujo del neumático.
La finalidad del dibujo de los neumáticos es hacer que éstos se agarren al pavimento para mejorar la adherencia ya que, si el pavimento está húmedo, un neumático desgastado evacua peor el agua y aumenta el riesgo de perder adherencia.

El dibujo de los neumáticos consigue también realizar un drenaje eficaz del agua, evacuando el agua existente entre el neumático y la calzada.
Los canales de evacuación recogen el agua y la lanzan fuera de la zona de contacto y son de dos tipos:
- Transversales: Evacuan el agua por los laterales
- Circunferenciales: Lanzan el agua hacia atrás del neumático
Los dibujos de la banda de rodamiento de los neumáticos varían según las condiciones de uso previstas.
Cuando hay agua en el pavimento, las ranuras permiten que el agua se desplace hacia atrás y a los lados. Las laminillas son cortes finos en los bloques de la banda de rodamiento que aportan bordes de agarre, especialmente útiles en los neumáticos destinados a condiciones invernales.

Los neumáticos con clavos están destinados a condiciones específicas de nieve o hielo. No es obligatorio utilizar neumáticos con clavos por el mero hecho de que haya nieve o hielo; el equipamiento debe ajustarse a la homologación del vehículo y a las restricciones de circulación aplicables.
Neumáticos especiales y circulación invernal
Los neumáticos especiales de nieve homologados para condiciones de nieve extrema llevan el marcado M+S, M&S o M.S junto con el pictograma 3PMSF, que representa una montaña de tres picos con un copo de nieve. La inscripción M+S por sí sola no acredita este requisito.
Equipamiento durante las restricciones de movilidad invernal
- En vehículos de MMA no superior a 3.500 kg, si se utilizan neumáticos especiales para cumplir las restricciones de movilidad invernal, deben estar certificados 3PMSF en todos los ejes.
- En vehículos de MMA superior a 3.500 kg, deben equiparse neumáticos certificados 3PMSF o POR, como mínimo, en el eje de dirección y en los ejes motores.
- El marcado POR identifica neumáticos homologados para utilización profesional fuera de carretera y se acompaña del marcado M+S, M&S o M.S.
Fuera de las zonas y períodos de restricciones de movilidad invernal, pueden utilizarse diferentes tipos de neumáticos entre ejes, respetando los restantes requisitos de homologación y montaje.
Cadenas y otros dispositivos antideslizantes
Cuando sea obligatorio o recomendado su uso, las cadenas u otros dispositivos antideslizantes autorizados se colocarán, como mínimo, en una rueda motriz a cada lado del vehículo. También pueden utilizarse neumáticos especiales que cumplan los requisitos reglamentarios, cuando la señalización o restricción permita esa alternativa. En vehículos de tracción total se seguirán las indicaciones del fabricante sobre su montaje.
La señal R-412 exige cadenas, otros dispositivos antideslizantes autorizados o neumáticos especiales de nieve. La señal R-412b obliga a utilizar neumáticos especiales de invierno: no debe confundirse con una obligación que pueda cumplirse únicamente colocando cadenas.
Código de velocidad de los neumáticos especiales
Los neumáticos especiales deberán tener una capacidad de velocidad igual o superior a la máxima prevista para el vehículo, o no inferior a 160 km/h si la velocidad máxima del vehículo supera esa cifra. Si su código de velocidad es inferior al indicado en la ficha técnica, se recordará su velocidad límite al conductor en un lugar visible del interior del vehículo.
Profundidad mínima del dibujo
Para que los neumáticos proporcionen una buena adherencia no deberán presentar deformaciones ni cortes y deben tener dibujo suficiente en toda la banda de rodamiento.
La profundidad mínima en las ranuras principales de la banda de rodamiento depende de la categoría del vehículo:
- 1,6 milímetros en las categorías M1, N1, O1 y O2: vehículos para transportar personas con un máximo de ocho plazas además de la del conductor, vehículos de mercancías de MMA no superior a 3.500 kg y remolques de MMA no superior a 3.500 kg.
- 1,0 milímetro en las categorías M2, M3, N2, N3, O3 y O4: autobuses y autocares, vehículos de mercancías de MMA superior a 3.500 kg y remolques de MMA superior a 3.500 kg.
La excepción reglamentaria para determinados vehículos históricos solo se aplica si llevaban originalmente neumáticos con ranuras menos profundas, conservan ese tipo de neumáticos, se utilizan en condiciones excepcionales y no circulan nunca o casi nunca por vías públicas.
En un turismo, el mínimo legal es 1,6 mm. Debe comprobarse en las ranuras principales, no en cualquier pequeño corte del dibujo. Tener profundidad suficiente no permite circular con neumáticos que presenten daños que comprometan su seguridad.
3.1 Influencia del pavimento en la adherencia

Otro factor que influye en la adherencia del neumático es la calzada, ya que la adherencia será distinta según los materiales con los que esté construida, y si se encuentra bajo los efectos de condiciones meteorológicas adversas.
La adherencia suele ser mejor en pavimentos con una textura superficial adecuada y rugosa que en pavimentos pulidos, tanto si el firme es flexible como rígido.
También serán más adherentes los pavimentos en buen estado, secos y limpios que aquellos irregulares, helados o con gravilla por ejemplo.
3.2 Aquaplaning o hidroplaneo
El aquaplaning se produce cuando el neumático no puede evacuar el agua acumulada y pierde contacto con el pavimento. El vehículo puede dejar de responder a la dirección y al frenado.
Para reducir el riesgo, hay que adaptar la velocidad a la lluvia y a la cantidad de agua, aumentar la distancia de seguridad y mantener los neumáticos con presión y dibujo adecuados.
Si aparece aquaplaning, se debe sujetar el volante con firmeza, reducir suavemente la aceleración y evitar frenazos o giros bruscos, hasta recuperar la adherencia.
4. Presión de inflado

Las cualidades de un neumático dependen de la presión de inflado. Una presión incorrecta puede causar averías, desgaste prematuro y pérdida de seguridad.
La presión se determina en función de la masa, dimensiones y comportamiento del vehículo y por este motivo la presión de inflado suele ser distinta en las ruedas delanteras que traseras.

La presión de inflado se mide con un manómetro, que puede ser de bolsillo o encontrarse en un taller o estación de servicio. Debe estar en buen estado y cumplir los requisitos de homologación y verificación que le correspondan.
Debemos comprobar la presión de los neumáticos con frecuencia, antes de iniciar un viaje largo y estando los neumáticos fríos. Como pauta de mantenimiento, conviene revisarla al menos una vez al mes, sin olvidar la rueda de repuesto.
4.1 Presión recomendada por el fabricante
Se utilizarán los valores indicados por el fabricante del vehículo para cada eje y nivel de carga, que figuran en el manual o en la etiqueta del vehículo. La presión máxima que puede aparecer en el flanco del neumático no es, por sí sola, la presión de uso recomendada.
No se debe quitar aire a un neumático caliente para ajustarlo al valor indicado en frío. La presión aumenta al rodar. Se comprobará de nuevo cuando el neumático se haya enfriado, siguiendo las instrucciones del fabricante.
4.2 Consecuencias de una presión incorrecta
Presión insuficiente
Cuando la presión de inflado es inferior a la necesaria los neumáticos se deforman y se gastan más por los bordes de la banda de rodamiento.
Asimismo, el vehículo pierde estabilidad, con el pavimento mojado disminuye la adherencia y se incrementa el consumo de carburante. También aumenta la flexión y el calentamiento de los flancos, con mayor riesgo de reventón.
Presión excesiva
Cuando la presión de inflado es superior a la necesaria, puede disminuir la adherencia y los neumáticos se desgastan más por el centro de la banda de rodamiento. Se reduce el confort y aumenta su vulnerabilidad a daños por golpes.
Presión desigual en un mismo eje
Cuando la presión de inflado está descompensada entre las ruedas de un mismo eje, las reacciones del vehículo pueden resultar anormales, la frenada puede ser irregular y se reduce la estabilidad. No debe confundirse esta anomalía con la diferencia de presión entre ejes prevista por el fabricante.
4.3 Sistema de control de presión de los neumáticos
El TPMS avisa de pérdidas de presión o anomalías, pero no sustituye las comprobaciones periódicas con manómetro. Si aparece un aviso, se reducirá la velocidad con suavidad y se comprobarán los neumáticos en un lugar seguro. Después de corregir la presión o cambiar las ruedas, se seguirán las instrucciones de reinicialización del fabricante, cuando proceda.
5. Equilibrado de ruedas

El conjunto llanta-neumático ha de estar equilibrado respecto a su eje de rotación.
Las ruedas deben rodar en un círculo perfecto ya que cuando el conjunto llanta-neumático no está equilibrado la rueda sufrirá vibraciones que pueden deteriorar la suspensión y afectar a la estabilidad.
El desequilibrio de las ruedas de un vehículo se puede producir por el desgaste irregular de la cubierta, la abolladura de la llanta o la pérdida de los contrapesos que tenían.
Para corregir este desequilibrio será necesario realizar un equilibrado de ruedas por un profesional mediante pequeños contrapesos adecuados que se colocan en la llanta.
5.1 Equilibrado y alineación
El equilibrado corrige la distribución de masas del conjunto llanta-neumático. La alineación ajusta la orientación de las ruedas según los valores del fabricante. Son operaciones diferentes: una desviación de la trayectoria o un desgaste irregular requieren revisión profesional.
6. Desgaste de los neumáticos

Los neumáticos homologados que equipan los turismos y sus remolques deben tener indicadores de desgaste para señalar que las ranuras principales han alcanzado la profundidad mínima. En los neumáticos de turismo, estos testigos permiten reconocer el límite de 1,6 mm.
Los neumáticos se desgastan por el uso normal pero pueden sufrir un mayor desgaste por:
- Una conducción agresiva con fuertes frenazos y aceleraciones
- La velocidad elevada, que aumenta las solicitaciones y el calentamiento del neumático y puede acelerar su desgaste.
- Las temperaturas elevadas y unas condiciones de uso inadecuadas pueden acelerar el desgaste; la duración depende también del tipo de neumático, la carga, el firme y la conducción.
- Cargar el vehículo en exceso produce un mayor desgaste de los neumáticos.
- Los neumáticos se desgastan más rápidamente sobre firmes abrasivos que sobre superficies menos abrasivas.
- Incorrecta presión de inflado de los neumáticos y utilización inadecuada de cadenas, especialmente sobre pavimento sin nieve o hielo.
- Un mal estado o funcionamiento de los frenos o de los amortiguadores.
- Falta de alineación y equilibrado de las ruedas.
6.1 Daños y envejecimiento
Además del dibujo, deben revisarse los flancos y la banda de rodamiento. Los neumáticos deben conservar sus inscripciones reglamentarias y no presentar ampollas, deformaciones anormales, roturas, desprendimientos, cables al descubierto ni grietas o daños de la carcasa.
Los neumáticos envejecen aunque se utilicen poco. La fecha de fabricación y las recomendaciones del fabricante ayudan a valorar su sustitución, pero una apariencia de dibujo suficiente no garantiza que el caucho o la estructura estén en buen estado. Ante bultos, grietas, cortes o pérdidas reiteradas de presión, debe revisarlos un profesional.
7. Sustitución de neumáticos

Una vez gastados o deteriorados, los neumáticos deben ser sustituidos por otros de las dimensiones y características previstas en la homologación del vehículo, o sus equivalentes reglamentarios.
7.1 Compatibilidad y montaje
En un mismo eje deben montarse neumáticos del mismo tipo, respetando la marca, dimensiones, estructura, categoría de utilización y códigos de carga y velocidad que correspondan. Se deben utilizar neumáticos de la misma anchura, diámetro interior e índice de carga en ese eje, salvo las particularidades autorizadas de una rueda de uso temporal.
No es obligatorio que las cuatro ruedas tengan idénticas medidas: algunos vehículos están homologados con medidas diferentes en el eje delantero y en el trasero. Se respetarán la ficha técnica y las instrucciones del fabricante.
- El índice de carga y el código de velocidad deben ser adecuados y no inferiores a los exigidos, salvo las excepciones reglamentarias aplicables a neumáticos especiales.
- La llanta debe ser compatible con el neumático y no deben existir roces o interferencias con otras partes del vehículo.
- Se respetará el sentido de giro de los neumáticos direccionales y la posición exterior o interior de los asimétricos.
- Tras la sustitución, deben comprobarse el equilibrado, las válvulas, la presión y, cuando proceda, el sistema TPMS.
7.2 Reparación y resculturado
La posibilidad de reparar un pinchazo depende de su localización y de los daños. Un profesional debe valorar el estado del neumático; no todos los pinchazos ni los daños en los flancos son reparables.
El resculturado, que consiste en profundizar nuevamente el dibujo, está prohibido con carácter general. La excepción reglamentaria se limita a neumáticos de vehículos de más de 3,5 toneladas de masa máxima autorizada que estén preparados para ello y marcados con REGROOVABLE o el símbolo reglamentario.
8. Comportamiento en caso de reventón

El mayor peligro de un reventón es el cambio en la trayectoria del vehículo con riesgo de colisionar con otros vehículos, salirse de la vía o volcar.
Ante un reventón, el conductor debe sujetar el volante firmemente con ambas manos, mantener la trayectoria y evitar correcciones bruscas.
8.1 Cómo actuar
- Estabilizar el vehículo, sin volantazos ni frenazos.
- Levantar progresivamente el pie del acelerador, evitando soltarlo de golpe.
- Cuando el vehículo esté controlado, reducir la velocidad de forma suave y progresiva. Si es necesario frenar, hacerlo con suavidad.
- Señalizar y detenerse en un lugar seguro, fuera de los carriles de circulación siempre que sea posible.
Si revienta una rueda del eje delantero, la alteración puede notarse especialmente en la dirección; si afecta al eje trasero, puede comprometer la estabilidad de la parte posterior. En ambos casos hay que evitar acciones bruscas.
Un reventón trasero no justifica una frenada fuerte. La rueda afectada, la tracción, la carga y las características del vehículo influyen en su reacción, pero la prioridad es conservar el control y reducir la velocidad progresivamente.
9. Cambio de rueda

Para realizar un cambio de rueda por un pinchazo o cualquier otra emergencia deberemos situar el vehículo en un lugar seguro, fuera de la calzada siempre que sea posible, sobre una superficie firme y horizontal. Se accionará el freno de estacionamiento, se apagará el motor y se seleccionará una marcha o la posición P, según el vehículo y su manual.

Será necesario señalizar la inmovilización y colocar los calzos que indique el fabricante en las ruedas que permanezcan apoyadas en el suelo. El conductor deberá llevar cuidado para no ser causa o víctima de atropello.
9.1 Señalización y protección de los ocupantes
Se encenderá la señal de emergencia y, cuando proceda, las luces de posición y de gálibo. Para un turismo matriculado en España, el dispositivo reglamentario de preseñalización es la V-16 conectada y certificada, situada en la parte más alta posible del vehículo para garantizar su máxima visibilidad.
Los triángulos y las balizas V-16 sin conexión ya no sustituyen a la V-16 conectada exigida. Los vehículos en circulación internacional se rigen por las condiciones que les correspondan.
El conductor se pondrá el chaleco reflectante antes de salir cuando vaya a ocupar la calzada o el arcén de una vía interurbana. Es aconsejable tenerlo accesible desde el habitáculo.
Si el vehículo queda inmovilizado sin posibilidad de reemprender la marcha, los ocupantes saldrán por el lado contrario al tráfico cuando exista un lugar seguro fuera de la plataforma de circulación, sin caminar ni permanecer en los carriles o arcenes. Si no pueden salir con seguridad, permanecerán en el vehículo con el cinturón abrochado.
Si no hay espacio o condiciones seguras para cambiar la rueda, se solicitará asistencia. No se debe iniciar la operación exponiéndose al tráfico ni elevar el vehículo con personas dentro.
9.2 Procedimiento para cambiar la rueda
Por lo que se refiere al proceso del cambio de rueda se deben seguir las indicaciones del manual de instrucciones del vehículo y las siguientes indicaciones:
- Retirar el tapacubos, si existe, y aflojar ligeramente los tornillos o tuercas que fijan la rueda, sin retirarlos todavía y con la rueda apoyada en el suelo.
- Colocar el gato en el punto de apoyo indicado por el fabricante y elevar el vehículo hasta que la rueda deje de tocar el suelo. No introducir ninguna parte del cuerpo debajo del vehículo sostenido únicamente por el gato.
- Quitar los tornillos o tuercas de la rueda, retirarla y montar la de repuesto compatible.
- Colocar los tornillos o tuercas y aproximarlos siguiendo el orden indicado por el fabricante, normalmente en cruz. Bajar el vehículo, completar el apriete con el par especificado y retirar el gato. Comprobar la presión y respetar las limitaciones de la rueda montada.
10. Rueda de repuesto

Los turismos con un máximo de 9 plazas incluida la del conductor, así como los vehículos mixtos y los automóviles destinados al transporte de mercancías de MMA no superior a 3.500 kg, excepto los vehículos de tres ruedas y cuatriciclos, deberán llevar una de las siguientes alternativas:
- Una rueda completa de repuesto, con las herramientas necesarias para cambiarla.
- Una rueda de uso temporal, con las herramientas necesarias para cambiarla.
- Un sistema alternativo al cambio de rueda que ofrezca suficientes garantías para la movilidad del vehículo.
Si se lleva una rueda de repuesto, también deberán llevarse las herramientas indispensables para el cambio, como el gato y la llave adecuada, según el equipamiento del vehículo. No es obligatorio llevar una rueda si se dispone de un sistema alternativo que cumpla los requisitos reglamentarios.
La rueda de repuesto debe encontrarse siempre en condiciones de ser utilizada. Deben revisarse su presión y su estado aunque no se use. Después de utilizarla, se reparará o sustituirá la rueda averiada y se restablecerá la dotación de repuesto o el sistema alternativo.
10.1 Rueda de uso temporal
La rueda de uso temporal permite continuar la marcha con las limitaciones de velocidad, distancia y montaje indicadas por el fabricante. Muchas están limitadas a 80 km/h, pero debe comprobarse siempre la indicación concreta de la rueda y del vehículo. No debe utilizarse como sustitución permanente.
10.2 Kit reparapinchazos y otros sistemas
El kit reparapinchazos, normalmente formado por un producto sellante y un compresor, solo sirve para los daños previstos en sus instrucciones. Deben comprobarse su estado, la caducidad del sellante y las limitaciones de circulación después de utilizarlo.
Los neumáticos run-flat u otros sistemas de movilidad permiten continuar con una pérdida de presión solo bajo las condiciones de velocidad y distancia establecidas por su fabricante. No permiten ignorar un aviso de presión ni circular indefinidamente con el neumático dañado.