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TEMA 10: Los accidentes de circulación y sus causas

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Accidentes y factores que pueden intervenir

Cada año en España los  accidentes de tráfico se cobran numerosas vidas siendo en la actualidad una de las causas de mortalidad más habituales.

También provocan un gasto económico muy alto que se asume directa o indirectamente por todos los ciudadanos, no debiendo olvidar la pérdida de vidas que provocan los accidentes de circulación, especialmente aquellos en los que los involucrados son conjuntos de vehículos. 

Causas de los accidentes


El ser humano como causa de los accidentes

Entre las principales razones que provocan los accidentes de tráfico encontramos el factor humano, llegando a ser el culpable de entre un 70 y un 90% del total de incidentes que suceden en la carretera cada año. Esto significa que, si evitamos los factores de riesgo en el conductor del vehículo, se podrá reducir en gran manera la posibilidad de sufrir un accidente y evitar de esta forma sus posibles consecuencias.


La vía y su entorno como posible causa de los accidentes

Las circunstancias del entorno por el que circulamos, así como el buen o mal estado de la vía, son otros de los factores que provocan accidentes de circulación y más concretamente entre el 10 y el 35% del total de siniestros anuales. Estos incidentes suceden especialmente cuando el conductor no adapta su manera de conducir a las propias necesidades meteorológicas o de la vía. 


El vehículo como factor que causa los accidentes de tráfico

El mal estado del vehículo está detrás de entre el 4% y el 13% del total de accidentes de tráfico en España cada año. Los fallos más frecuentes son:


  • Defectos en las ruedas y neumáticos. Es la causa de accidente más frecuente en aquellos provocados por el mal estado del vehículo.
  • Defectos en los frenos y fallos en los sistemas de iluminación.
  • Defectos en el sistema de dirección del vehículo.
  • Cargar excesivamente el vehículo o distribuir inadecuadamente la carga.


Si tenemos en cuenta que todos estos defectos en el vehículo pueden llegar a evitarse con un mantenimiento periódico por parte de su conductor, todos estos fallos se podrían incluir también dentro de los accidentes provocados por el factor humano.


Características de los accidentes

Los accidentes que tienen lugar en el ámbito laboral se pueden distribuir en dos grandes grupos:

  • Accidentes en misión: Son aquellos siniestros provocados mientras nos encontramos ejerciendo una actividad laboral basada en la conducción. 
  • Accidentes in itinere: Son los que se llevan a cabo cuando nos desplazamos yendo o viniendo de nuestro puesto de trabajo. Dentro de los accidentes relacionados con el lugar de trabajo, estos suelen ser los más comunes.


Zonas peligrosas al conducir un conjunto de vehículos

Dentro de los diferentes tipos de carreteras, se ha demostrado que se originan más accidentes en las rectas que en las vías con curvas. Esto es así porqué siempre es más fácil que nos distraigamos en una recta monótona que en una carretera con curvas. 

Dentro de los accidentes de tráfico con víctimas mortales, la gran mayoría de ellos se produce en vías interurbanas. Esto acostumbra a suceder porqué la velocidad a la que se circula es mayor que en las vías dentro de poblado.  

En lo que a seguridad se refiere, las autopistas y autovías acostumbran a ser más seguras que por ejemplo las carreteras convencionales. Esto se debe a que en las autovías y autopistas Los sentidos de circulación están más separados y claramente delimitados, no tienen intersecciones y su trazado no dispone de tantas curvas peligrosas como sí sucede con las carreteras convencionales. 


Momentos de más peligro en la conducción

Como norma general, la franja horaria del día donde suceden más accidentes de tráfico es aquella que coincide con la entrada y/o salida del puesto de trabajo ya que es cuando más circulación de vehículos podemos encontrar.

Dejando de lado el citado ámbito laboral, también podemos encontrar un gran número de accidentes de tráfico en los periodos vacacionales como podrían ser las vacaciones de verano, las de Semana Santa o las de Navidad.


Factores de riesgo relacionados con el conductor

Para poder realizar una conducción segura el conductor deberá conocer los factores que pueden aumentar su posibilidad de sufrir un accidente, así como la forma de evitarlos o de reducir los riesgos.


La velocidad

La velocidad es uno de los factores de riesgo más presente en los accidentes de tráfico, ya que cuanto mayor sea esta, también mayores serán las posibilidades de sufrir un siniestro de tráfico y de que este sea de gravedad:

  • El campo visual disminuirá cuanto más aumentemos la velocidad, dando lugar al efecto túnel. También se reducirá la capacidad del conductor para analizar y visualizar lo que sucede a su alrededor y de esta forma reaccionará con menos tiempo y seguridad, reduciendo así su capacidad de anticiparse. 
  • Los vehículos en movimiento juntarán una gran cantidad de energía, que dependerá de su peso pero también de la velocidad a la que transita. En el momento de la frenada , la energía se transformará en calor al accionarse el sistema de frenado, pero si chocáramos la energía se convertirá en una deformación del vehículo provocando lesiones en los ocupantes.  


Velocidad y distancia de detención


El tiempo de reacción

Se define como el tiempo que pasa desde que el conductor de un vehículo advierte un estímulo hasta el momento en que éste ofrece una respuesta a él. Un tiempo de reacción dentro de la media estaría en 0,75 segundos aproximadamente. El tiempo de reacción será mayor cuando se dé alguno de los siguientes factores: 

  • Edad avanzada.
  • Cansancio, fatiga o sueño.
  • Consumo de estupefacientes, alcohol, sustancias tóxicas o algunos medicamentos.
  • Estado de ánimo del conductor.
  • Temperatura en el habitáculo.


La distancia de reacción

Se define como la distancia total que recorre un vehículo mientras transcurre el tiempo de reacción, lo que significa que cuando se incrementa el tiempo de reacción, también lo hará por lo tanto la distancia. Ésta se verá modificada dependiendo de la velocidad de la respuesta que el conductor dé y también de su velocidad.


Velocidad en kilómetros por hora5060708090100110120
Metros en un segundo1417202225283133


Distancia de frenado

Es el nombre que recibe la distancia que recorre un vehículo en el tiempo en que un conductor pisa el freno y hasta que el vehículo se detiene por completo. La distancia de frenado dependerá de los siguientes factores:

  • A mayor velocidad mayor será la distancia de frenado.
  • La masa propia del vehículo y de la carga que transporta, y la colocación de ésta. 
  • El correcto estado del vehículo.
  • Las adecuadas condiciones de la vía por la que circulamos.
  • Las condiciones meteorológicas: con un pavimento mojado por la lluvia la distancia de frenado podrá llegar a ser del doble respecto de la normal. En el caso de que exista hielo o nieve en el pavimento la distancia de frenado aumentará hasta en 10 veces. 
  • La técnica al volante o los años de experiencia del conductor.


Distancia de detención

Se conoce como la distancia que recorre un vehículo desde que el conductor advierte un obstáculo en la vía hasta que consigue detener el vehículo por completo. La distancia de detención resulta de sumar la distancia de reacción y la distancia de frenado.


La fatiga y el sueño


La fatiga al volante

Tanto la fatiga como el sueño son algunas de las principales causas de accidente, sobre todo en el caso de conductores profesionales donde las cifras alcanzan entre el 20% y el 30%. Por esta razón es imprescindible aprender a identificar los síntomas y tomar precauciones para cada caso.

Algunas de las principales consecuencias de la fatiga son:

  • Agarrotamiento muscular, sensación de pesadez, dolores y malestar general. Todo ello conlleva continuos cambios de postura.
  • Lentitud y falta de precisión en la realización de movimientos.
  • Disminución de la atención, concentración y de la recepción de estímulos, de manera que el conductor es propenso a cometer más errores.
  • Aumento del tiempo de reacción.

Algunas de las causas que aumentan la aparición o el empeoramiento de la fatiga son las siguientes:

  • Por el conductor: conducir durante largos períodos sin descansas o haciendo descansos inadecuados (principal razón), así como las posturas inadecuadas en el asiento, conducir con sueño, bajo los efectos del alcohol, enfermo o cambiando hábitos normales de conducción.
  • Por la vía o el entorno: conducir por vías con mucho tráfico, con pavimento en mal estado, poco conocidas o bajo condiciones meteorológicas adversas
  • Por el vehículo: mal estado de la suspensión, dirección, iluminación u otros, mala ventilación del habitáculo o temperatura elevada (deberá regularse entre los 20 y 23 grados sin dirigirlo a los ojos) y diseño poco ergonómico del asiento o de otros elementos de su interior.


El sueño al volante

El sueño es una de las causas más importantes en los accidentes de tráfico, situándose entre el 15% y el 30% de los mismos. El carácter de estos accidentes suele ser el de muy grave.

Los riesgos producidos por la somnolencia aparecen antes de que el conductor llegue a quedarse completamente dormido, por lo que los peligros que ésta conlleva son aún mayores. No tienen por qué tener lugar de noche, debido a que muchas situaciones pueden producir sueño durante el transcurso del día.

Las causas más importantes por las que aumenta la probabilidad de sufrir accidentes:

  • Aumento de las distracciones, en especial en lugares monótonos y con poco tráfico
  • Aumento del tiempo de reacción que provoca más errores en la toma de decisiones y movimientos más lentos, menos precisos y automatizados
  • Alteración en la percepción del entorno: visión borrosa, más facilidad para el deslumbramiento, etc.
  • Cambios del comportamiento: aumento de la hostilidad, temeridad y prisas.
  • Aparición de microsueños, periodos cortos de tiempo donde el conductor se queda dormido sin darse cuenta.

Con el fin de evitar la somnolencia se debe considerar:

  • La hora del día: prestar especial cuidado en la madrugada, de 3 a 5 horas, y en las primeras horas de la tarde, de 14 a 16 horas.
  • El cambio de las horas habituales del sueño puede aumentar el sueño en nuestra conducción. Se deberán extremar las precauciones en estos casos.
  • La calidad y cantidad del sueño son factores que debe considerar el conductor. Dormir de forma insatisfactoria es tan peligroso como dormir pocas horas.
  • Las situaciones monótonas deben evitarse. El conductor deberá buscar mantenerse activo durante las carreteras habituales o de menor tráfico.
  • Evitar las comidas copiosas debido al efecto sedante que producen.
  • Las altas temperaturas también favorecen la aparición del sueño.


Recomendaciones para evitar accidentes por fatiga o sueño

La única forma de combatir la fatiga y el sueño de manera eficaz es parar a descansar, unos 20 o 30 minutos. Las demás actuaciones sólo retrasarán su aparición. Asimismo, en caso de que lleve el tacógrafo deberá respetar los tiempos máximos de conducción y los mínimos de descanso.


Guías Sonoras Longitudinales Fresadas (GSLF)

Se trata de una serie de bandas fresadas en el firme como una medida de ordenar y guiar el tráfico y así prevenir accidentes en vías convencionales. Su objetivo es alertar al conductor, mediante sonido y vibración, del abandono involuntario de carril, proporcionando un tiempo de respuesta para corregir la trayectoria del vehículo evitando salirse de la vía o invadir el sentido contrario. Normalmente existen tres tipos de guías sonoras con las siguientes diferencias:


Tipo de GuíaEvita accidente frontalEvita accidente frontal-lateralEvita salida de la víaEvita el abandono de:
Separación de sentidosXXPor la izquierdaCarril
Separación de carrilesXX
Carril
Borde de la calzada

XCalzada


Enfermedades y medicamentos

Los medicamentos y las enfermedades entre otros factores podrán afectar a la seguridad al conducir un vehículo. Todos aquellos conductores que padecen alguna enfermedad de tipo crónico, estarán obligados a seguir una serie de  deberán tomar las siguientes medidas para reducir el riesgo de accidentes:

  • Deberá conocer bien los síntomas comunes de su enfermedad, así como los efectos secundarios.
  • Evitará las causas desencadenantes de estos síntomas, reconociendo rápido los primeros cuando éstos aparecen y conociendo la mejor forma de actuar ante los mismos.
  • Deberá evitar la conducción en las apariciones de crisis o en la fase aguda de la enfermedad.
  • Consultar al médico en caso de que existan dudas sobre los riesgos para la conducción.

Debido a que no todas las personas reaccionan de la misma forma ante los tratamientos farmacológicos, es recomendable consultar sobre sus riesgos al médico o farmacéutico. Asimismo, deberá:

  • Usarlos de forma adecuada. No se auto medique ni los mezcle con alcohol
  • Consultar los prospectos por si el medicamento afectare a la conducción. Algunos tendrán efectos parecidos al alcohol.
  • Seguir las pautas indicadas por el médico en cuanto a dosis y hora de la toma.
  • Intentar no conducir o ser muy prudente al inicio de cualquier tratamiento
  • No mezclar medicamentos si no lo ha indicado el médico
  • Cuidar el consumo de café u otros estimulantes ya que pueden alterar sus efectos


El calor

La conducción a altas temperaturas puede alterar de manera considerable las capacidades del conductor. Así, una temperatura de unos 35º en el interior del vehículo puede tener un riesgo similar al de la alcoholemia de 0,5 g/l en sangre, aumentando los tiempos de reacción, fatiga, sueño, distracciones, agresividad u otros.

Con el fin de evitar estos riesgos se recomienda:

  • Realizar más paradas en los viajes
  • Evitar estacionar el sol
  • Usar ropa clara, ligera y gafas de sol
  • Beber agua o zumos, evitar comidas calientes y pesadas y extremar la precaución después de comer
  • Regular la temperatura entre los 20 y 23 grados.

Distracciones en la conducción

Las distracciones pueden llegar a causar el 40% de los accidentes, siendo el factor de riesgo que más se ha incrementado. Se producen con más frecuencia en carretera, especialmente en autopistas y autovías debido a que son de carácter monótono.

Las causas que aumentan la distracción en la conducción son:


Factores internos: El conductor, la principal razón de distracción

  • Fatiga y sueño.
  • Estrés, ansiedad o depresión.
  • Edades avanzadas.
  • Consumo de alcohol, drogas o medicamentos.
  • Características específicas de la personalidad.
  • Actuaciones que requieren la atención del conductor y le desvían de la conducción: consulta de GPS, mapas, búsqueda de calles o lugares de estacionamiento, uso del móvil o de dispositivos de audio, mantener conversaciones serias o importantes, girar la cabeza para conversar, sacar un insecto del vehículo o del casco, comer, beber, fumar, mirar por el espejo retrovisor o en los alrededores, etc.

Factores externos al conductor

  • Carreteras conocidas.
  • Mala iluminación del entorno y cambios de luz, como túneles, pasos inferiores, deslumbramientos etc.
  • Situaciones complicadas: numerosas señales, mucho tráfico, peatones, etc.
  • Señales o lugares poco visibles o en los bordes del campo visual.


El alcohol

El alcohol es una droga que tiene efectos negativos para la conducción. Aunque al principio tiene una fase de euforia, éste actúa como un depresor del Sistema Nervioso Central, aumentando la posibilidad de tener un accidente y de que éste sea más grave.

Los efectos del alcohol en el conductor son:

  • Comportamiento alterado: se produce un aumento de la euforia y de la confianza en sí mismo que provocan mayores actos de imprudencia, mayor número de infracciones y un aumento da las respuestas agresivas e impulsivas con los demás usuarios.
  • Alteración de la percepción del entorno. Se calculan de forma errónea las distancias y las velocidades, se aumenta la sensibilidad al deslumbramiento y aparece el efecto túnel.
  • Alteración de la capacidad de atención ante el mayor número de distracciones.
  • Alteración de la psicomotricidad. Se produce una disminución tanto de la precisión como de la coordinación.


La tasa de alcoholemia

Se trata de la cantidad de alcohol que existe en sangre. Se puede medir de dos formas:

  • Por la cantidad de gramos de alcohol que hay en un litro de sangre (g/l)
  • Por la cantidad de miligramos de alcohol que hay en un litro de aire espirado (mg/l)


Tasa máxima de alcoholemia


Tasa máxima de alcoholemiaEn aire espiradoEn sangre
  • Conductores de vehículos dirigidos al transporte de mercancías de más de 3,5 toneladas, mercancías peligrosas, transportes especiales, servicio público, de urgencia, transporte de viajeros de más de 9 plazas, escolar y de menores.
  • Conductores noveles (dos primeros años)
0,15 mg/litro0,3 g/litro
  • Resto de conductores más ciclistas
0,25 mg/litro0,5 g/litro


Es importante recordar que la conducción con cualquier tasa de alcohol, incluso si es inferior a la permitida, aumenta las probabilidades de accidente. La única tasa completamente segura es la de 0,0 g/l.


Factores que modifican la tasa de alcoholemia que puede alcanzar un conductor


Características del conductor:
  • El peso del individuo. Las personas más delgadas pueden obtener tasas mayores.
  • El sexo: las mujeres alcanzan mayores tasas de alcoholemia tomando las mismas cantidades que los hombres.
  • La edad: los menores de 18 años y los mayores de 65 son más sensibles al alcohol.
  • Las condiciones personales, como la fatiga, la somnolencia, el ayuno, las enfermedades u otros.

Forma de tomar el alcohol:
  • Cantidad: factor más importante en el consumo de alcohol.
  • El tiempo y lo rápido que se consuma. La tasa máxima de consumo se alcanza entre los 30 y los 90 minutos.
  • La hora: el alcohol se elimina de manera más lenta durante el sueño.
  • El tipo de bebida consumida. Las bebidas fermentadas, como la cerveza o el vino, tienen una absorción más lenta que las destiladas como el ron, el whisky o la ginebra. Las bebidas calientes o gaseosas producen una aparición más rápida de la alcoholemia.
  • Haber comido en las horas previas: si el intestino y el estómago están vacíos el alcohol se metaboliza más rápidamente en sangre.

En contra de la creencia popular, ninguna de las actividades siguientes ha demostrado ser eficaz para reducir las tasas de alcohol o para evitar la sanción: hacer ejercicio, tomar chicles o caramelos, tomar o masticar café, beber aceite, fumar, consumir cocaína, usar sprays bucales, beber mucha agua o tomar clara de huevo.


Las drogas en la conducción

Los accidentes de carácter más grave están relacionados con el consumo de sustancias aproximadamente en un 10%.

Queda prohibido por ley la conducción por vías públicas a cualquier persona que tenga presencia de drogas en su organismo. No se incluirán las sustancias que se utilicen por prescripción médica o con finalidad terapéutica mientras se mantengan las condiciones para la conducción con la diligencia debida, precaución y no distracción que establece la ley.

  • El cannabis: produce alteración en la percepción de los alrededores, del tiempo y del espacio. Reduce la capacidad de atención y aumenta las distracciones, así como el sueño y el tiempo de reacción.
  • La cocaína: produce alteración en la percepción de los alrededores y cambios en el comportamiento, de manera que el conductor se vuelve impulsivo, hostil y competitivo. Reduce la capacidad de atención y aumenta las distracciones, provoca un comportamiento de falsa confianza y se asumen más riesgos en la conducción.
  • El éxtasis (MDMA): posibilidad de ilusiones ópticas, mayor deslumbramiento y visión borrosa. Reduce la capacidad de concentración y aumenta las distracciones. Se pueden producir episodios de depresión o ansiedad, un aumento de la fatiga física y mental cuando estos síntomas terminan y posibilidad de que se sufran flashback horas después de que los efectos del consumo hayan desaparecido.
  • LSD: posibilidades de fuertes distorsiones de la realidad y alucinaciones, así como alteración de comportamientos emocionales que aumenten la agresividad, el pánico o la ansiedad. Aparecen flashbacks y sus efectos tienen una duración de hasta diez o doce horas.
  • Anfetaminas: alteración del comportamiento violento e impulsivo. Se produce el efecto de falsa confianza en la conducción y se asumen mayores conductas de riesgo. Movimientos estereotipados y reiterativos que disminuyen la movilidad, menor sensación de fatiga que puede tener consecuencias considerables. Retrasa el sueño, de manera que puede producir un efecto rebote fuerte que provoque en el conductor la necesidad inmediata de dormir.


Tratamiento legal del alcohol y de las drogas

Un agente de la autoridad encargado de la vigilancia del tráfico podrá someter a las pruebas de detección de alcohol o de presencia de drogas en el organismo a:

  • Todos los usuarios que se han visto implicados en un accidente como responsables o bien hayan cometido una infracción
  • Todos los conductores, también los ciclistas, que estén implicados en un accidente, presenten síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de estas sustancias, hayan cometido una infracción o se encuentren en control preventivo.


Tipo de prueba

Las pruebas a las que pueden ser sometidos por agentes consistirán en la verificación de la tasa de alcohol mediante aire expirado a través de dispositivos homologados y autorizados. En el caso de la detección de sustancias, en una prueba salival a través de dispositivos homologados y de un análisis posterior.

Con el fin de poder contrastarlas, el interesado podrá pedir que se repitan las pruebas para la detección del alcohol o de drogas, consistiendo preferentemente en un análisis de sangre excepto por causas excepcionales correctamente justificadas. Cuando la prueba contraste confirme un resultado positivo será abonada por el interesado.


Práctica de las pruebas

En caso de que el resultado supere la tasa máxima permitida o el individuo presente síntomas claros de encontrarse bajo los efectos del alcohol y otras sustancias, el agente deberá informarle:

  • De que se le realizará una segunda prueba mediante un procedimiento parecido.
  • De que tiene derecho a controlar que el tiempo mínimo entre ambas pruebas sea de diez minutos.
  • De que puede formular alegaciones u observaciones cuando lo crea necesario.
  • De que tiene derecho a comprobar los resultados mediante análisis de sangre, orina u otros medios.


Inmovilización del vehículo

Los agentes podrán llegar a inmovilizar el vehículo a través de su precintado u otro procedimiento cuando:

  • El resultado de las pruebas llevadas a cabo sea positivo, a menos que pueda conducirlo otra persona debidamente habilitada.
  • El conductor se niegue a realizar las pruebas.

La inmovilización del vehículo será dejada sin efecto cuando desaparezcan las causas que la motivaron, excepto por orden judicial o porque pueda sustituirse al conducir por otro requerido por el mismo. Los gastos que puedan derivarse por la inmovilización, traslado y depósito correrán a cargo del conductor o de quien responda por él legalmente.


Sanciones y delitos relacionados

En caso de que la prueba de alcoholemia de positiva, la sanción al conductor puede consistir en una multa pecuniaria de entre 500 y 1000€ además de la retirada de entre 4 y 6 puntos del carné. La sanción máxima se impondrá en los casos en que el conductor hubiera sido previamente sancionado en el año inmediatamente anterior, así como al que supere la tasa con cantidades que lleguen hasta el doble.

En el caso de conducir con drogas en el organismo la sanción será de 1000€ de multa y de pérdida de 6 puntos.

Asimismo, la multa de 1000€ también se impondrá a quien no se someta a las pruebas de alcoholemia o de drogas cuando sea obligado a ello.

Si la conducción se produce bajo la influencia de drogas o con una tasa de alcohol mayor a 0,60 mg/l o 1,2 g/l, se podrá imponer una pena de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses o de trabajos en beneficio de la comunidad entre 31 y 90 días y, en todo caso, acompañadas de la pena de privación del derecho a conducir entre 1 y 4 años.

La negación a la realización de las pruebas puede castigarse con prisión entre 6 meses y 1 año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores entre 1 y 4 años.