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Velocidades máximas y mínimas para ciclomotor

Los ciclomotores, desde dos a cuatro ruedas, tanto dentro como fuera de poblado tendrán una velocidad máxima de 45 km/h, salvo zonas con velocidad marcada a 30 km/hora.

En el caso de que estos ciclomotores lleven consigo remolques o semirremolques, la velocidad máxima permitida será de un 10% menos. En calles residenciales, la velocidad máxima será de 20 km/hora.

En cualquier caso, los límites de la calzada deberán ser los establecidos por la señalización de las propias vías, ya sea por las características de la misma, del conductor, o del vehículo.

Este es el cuadro de velocidades máximas que todos los vehículos deberán respetar en vías interurbanas tras la modificación realizada el 29 de Enero de 2019:



Velocidad adecuada a las circunstancias de la vía

Aunque la vía presente señalización y el conductor debe adaptarse a la misma, también deben considerarse las circunstancias de la propia vía para adaptar la velocidad.

Se tendrán en consideración las condiciones físicas y psíquicas del propio conductor, las características y el estado de la calzada, del vehículo que lleva y de su carga.

Asimismo, igual de importante serán las condiciones meteorológicas, el tráfico y las circunstancias especiales del momento, con el objetivo de que pueda adaptar su velocidad, actuando en caso de necesidad con una detención del vehículo ante posibles obstáculos.


Casos en los que se debe reducir la velocidad


En determinadas circunstancias el conductor deberá reducir la velocidad e incluso detener el vehículo:

  • En caso de que se crucen peatones o animales en la vía o pueda preverse que esto ocurra, sobretodo en el caso de niños, ancianos, invidentes o personas necesitadas de especial atención.
  • En caso de acercamientos a mercados, centros docentes o lugares en los que sea previsible que se crucen niños en la calzada.
  • En caso de aproximarse a autobuses de transporte escolar o de cualquier tipo, cuando éstos se aproximen a la parada.
  • En caso de encontrarse cerca de edificios con acceso inmediato a la vía.
  • En caso de aproximarse ciclos que circulen por la misma vía.
  • En caso de que las circunstancias de la vía no permitan la realización de un cruce con seguridad suficiente.
  • En caso de estar fuera de poblado, cuando se acerquen a vehículos inmovilizados en la calzada.
  • En caso de que se produzca un deslumbramiento, para evitar colisiones de los que se encuentren circulando en el mismo sentido.
  • En caso de que circulen sobre pavimento deslizante.
  • En caso de que pueda proyectarse sobre el vehículo agua, gravilla, o demás sustancias similares a los demás usuarios de la vía.
  • En casos en que haya niebla densa, lluvia intensa, nevada, nubes de polvo o humo.
  • En caso de acercarse a pasos de ciclistas, pasos a nivel, puentes móviles, estrechamientos de cualquier tipo o glorietas.
  • En caso de aproximarse a pasos de cebra o de peatones que no estén regulados por semáforos o agentes.
  • En caso de acercarse a intersecciones de la vía donde no tenga prioridad de paso.
  • En caso de acercarse a lugares de visibilidad mermada.

Consecuencias negativas de la velocidad

Cuando aumenta la velocidad:

  • Tiene lugar el efecto túnel, es decir, el campo visual útil se hace menor. Se percibe con nitidez sólo el centro visual, lo que aumenta el riesgo en las intersecciones y desplazamientos laterales.
  • Disminuye la capacidad de ver y analizar el entorno, es decir, un mayor tiempo de reacción.
  • Las lesiones que se pueden producir en caso de accidente son más graves. En un choque de un vehículo que circule a 50 km/h, el impacto equivaldría a caer desde un tercer piso.
  • Cuando lleva rato circulando por carreteras amplias y bien pavimentadas, se produce el engaño de creer que se circula a menor velocidad de la que realmente está llevando.
  • Cuando se circula mucho tiempo a grandes velocidades, se aumenta la tensión, la aparición de fatiga y los comportamientos hostiles o violentos.

Precauciones para reducir la velocidad

Cuando sea necesario, el conductor que deba reducir la velocidad de manera considerable deberá asegurarse de que, haciéndolo, no pone en peligro a los demás usuarios de la vía. Advertirá del frenado mediante el uso de luces reiteradas de freno o moviendo el brazo arriba y debajo de forma alternativa, con movimientos precisos y rápidos.


Competiciones de velocidad

Quedarán prohibidas las competiciones de velocidad en las vías públicas, salvo que la autoridad competente para ello apruebe dicha actividad y la zona donde se realice quede acondicionada a tal fin.


Velocidad y distancia de detención


El tiempo de reacción

Así se denomina al tiempo que transcurre desde que un conductor percibe un estímulo hasta que produce una respuesta ante éste. Entra dentro de la normalidad un tiempo de reacción de 0,75 segundos. Este tiempo aumentará según algunos factores como:

  • La edad.
  • El cansancio o sueño.
  • El consumo de alcohol, sustancias tóxicas o determinados medicamentos.
  • El estado de ánimo.
  • La temperatura.


La distancia de reacción

Así se denomina a la distancia que recorre el vehículo durante el tiempo de reacción, de lo que se desprende que cuando aumenta el tiempo de reacción también lo hace la distancia. Ésta variará en función de la rapidez de respuesta del conductor y de su velocidad.


Distancia de frenado

Así se denomina a la distancia recorrida por el vehículo durante el tiempo en que el conductor presiona el freno hasta que el vehículo se detiene. Dependerá de los siguientes factores:

  • Cuanta más velocidad mayor distancia de frenado.
  • La masa tanto del vehículo como de la carga.
  • La técnica o experiencia del conductor.
  • Las condiciones del vehículo.
  • Las condiciones de la vía.


Las condiciones climatológicas

Con lluvia la distancia de frenado es hasta el doble de la normal, mientras que con nieve o hielo hasta diez veces mayor.


La distancia de detención o de parada técnica

Así se denomina a la distancia recorrida por el vehículo desde que el conductor percibe un obstáculo hasta que consigue detenerlo. Se obtiene de la suma de la distancia de reacción con la de frenado.