26. Maniobras de incorporación a la circulación y desplazamientos laterales
Índice de contenido
- 1. Maniobras básicas de la circulación
- 2. Normas generales para la realización de las maniobras
- 3. Incorporación a la circulación
- 4. Desplazamientos laterales y cambios de carril

1. Maniobras básicas de la circulación
La maniobra es el movimiento que varía sensiblemente la situación de un vehículo en la calzada, respecto de la progresión “normal” que debería seguir.
Las normas de tráfico que las regulan están enfocadas principalmente a evitar la peligrosidad que los vehículos generan al desarrollarlas.
Las maniobras básicas de circulación son:
- Incorporación a la circulación.
- Desplazamientos laterales.
- Cambios de dirección.
- Cambio de sentido de marcha.
- Adelantamientos.
- Paradas y estacionamientos.
Así pues, no se consideran maniobras la reanudación de la marcha tras una detención y la trayectoria curvada que se realiza al tomar una curva.
La marcha atrás sí se considera una maniobra y también se estudia entre las maniobras básicas para la circulación. Su utilización está limitada a los supuestos permitidos y, habitualmente, sirve de complemento a otras maniobras.
2. Normas generales para la realización de las maniobras
Las maniobras suponen una alteración de las circunstancias normales de la vía por lo que debemos tomar precauciones como observar el tráfico, advertir la maniobra y ejecutarla correctamente, siguiendo siempre este orden impuesto por las normas de tráfico.
2.1 Observación, señalización y ejecución
Paso 1: Observar

Observar el tráfico y comprobar que se puede realizar la maniobra: antes de iniciar una maniobra debemos asegurarnos de que puede realizarse sin peligro observando directamente o a través de los retrovisores.
Hay que comprobar también los ángulos muertos, especialmente antes de desplazarse hacia un carril por el que puedan aproximarse motocicletas, ciclomotores o bicicletas. Durante la maniobra se mantendrá la atención, porque la situación del tráfico puede cambiar.
Paso 2: Advertir

Advertir de la intención de realizar la maniobra al resto de usuarios de la vía: el conductor debe advertir sus intenciones de forma clara, con antelación suficiente y utilizando la señalización luminosa como norma general o, en su defecto, con el brazo.
Las señales con el brazo deben ser perceptibles por el resto de usuarios y efectuarse correctamente. Prevalecen sobre las luminosas y anulan cualquier otra indicación óptica que las contradiga.
La advertencia luminosa se mantendrá durante la maniobra. Cuando se señalice un desplazamiento lateral, se apagará el intermitente tan pronto como el vehículo haya adoptado su nueva trayectoria.

Advertencias acústicas y luminosas
El claxon no sustituye al intermitente para anunciar una incorporación o un cambio de carril. En los vehículos no prioritarios, las advertencias acústicas solo pueden emplearse en los supuestos autorizados:
- Para evitar un posible accidente, especialmente en vías estrechas con muchas curvas.
- Fuera de poblado, para advertir al conductor de otro vehículo de la intención de adelantarlo.
- Para advertir su presencia en los supuestos excepcionales previstos para un vehículo no prioritario que realice un servicio de urgencia.
Está prohibido utilizar el claxon de forma inmotivada o exagerada.
Con las mismas finalidades se podrán utilizar las señales luminosas sustituyendo a las acústicas, incluso en poblado, mediante destellos de las luces de corto o largo alcance, o de ambas alternativamente, a intervalos muy cortos y sin deslumbrar.
Paso 3: Ejecutar
Ejecutar la maniobra de forma correcta: es el último paso al realizar una maniobra, siguiendo así la regla de seguridad de comprobar, advertir y ejecutar que todo conductor deberá obedecer.
Señalizar no concede prioridad. El intermitente informa de una intención: antes de maniobrar hay que respetar las prioridades y comprobar que puede hacerse sin peligro.
3. Incorporación a la circulación
La incorporación al tráfico de un vehículo se puede hacer desde diversas situaciones: estando el vehículo parado en una vía, desde sus vías de acceso, o desde un camino privado entre otros.
3.1 Observación del tráfico
La maniobra deberá realizarse siguiendo la regla de seguridad de observar, señalizar y ejecutar.
Primero, el conductor deberá observar el tráfico para comprobar que puede incorporarse a la vía sin peligro para los demás usuarios, cediendo el paso a los vehículos que ya circulan por ella y teniendo en cuenta su posición, trayectoria y velocidad. En caso necesario, podrá seguir las indicaciones de otra persona para comprobar que la maniobra es segura.
También deberá comprobar que la calzada está libre y que la distancia y velocidad permiten la maniobra.
3.2 Señalización de la incorporación
Una vez comprobado el tráfico deberá señalizar la maniobra claramente y con antelación, y con el indicador de dirección correspondiente o el brazo.
Deberá mantener la señal luminosa hasta que finalice el desplazamiento lateral, es decir, hasta que el vehículo haya ocupado el carril correspondiente y adoptado su nueva trayectoria.
Cabe recordar que si la incorporación al tráfico se efectúa desde la izquierda utilizaremos el indicador de dirección derecho o, en su defecto, el brazo izquierdo doblado hacia arriba, con la palma de la mano extendida. Si se efectúa desde la derecha, utilizaremos el indicador izquierdo o, en su defecto, el brazo izquierdo extendido horizontalmente, con la palma de la mano hacia abajo.
3.3 Ejecución de la maniobra
Como norma general, ejecutaremos la maniobra sin ser obstáculo para los demás o producir una desviación brusca a los mismos, a la velocidad adecuada y sin ser un peligro para el resto.
Salida desde un camino privado
Cuando nos incorporemos a la circulación desde un camino exclusivamente privado, deberemos hacerlo a una velocidad que permita detenernos en el acto, sin peligro para nadie y cediendo el paso a los vehículos que circulen por la vía a la que nos incorporamos, cualquiera que sea su sentido de circulación.
Incorporación desde un carril de aceleración
Cuando la incorporación se realiza desde un carril de aceleración, el conductor deberá asegurarse al principio de éste de que puede introducirse sin peligro, y deberá detenerse si fuera necesario para ceder el paso a los vehículos.
Tras esto, el conductor deberá acelerar hasta alcanzar, al final del carril de aceleración, la velocidad adecuada para incorporarse, adaptándose al tráfico y respetando los límites de velocidad.
El carril de aceleración no concede prioridad. Hay que comprobar la posibilidad de incorporarse desde su principio y, si es necesario, detenerse allí para ceder el paso. Llegar al final del carril no autoriza a forzar la entrada ni a obligar a los demás a frenar o desviarse bruscamente.
Salida desde un inmueble o aparcamiento privado
Cuando la incorporación se realice desde un inmueble o parking privado, el conductor deberá extremar la precaución, teniendo especial cuidado con los peatones. Si atraviesa una acera o zona peatonal por un acceso habilitado, deberá dejar pasar a los peatones que circulen por ella. También cederá el paso a los vehículos que circulen por la vía a la que se incorpora.
3.4 Obligación de facilitar la incorporación
En todos los casos, los conductores que circulen por la vía a la que se pretende incorporar deben facilitar la maniobra en la medida de lo posible. Pueden hacerlo adaptando su velocidad o cambiando de carril cuando esté permitido y sea seguro. Esta obligación no elimina el deber de ceder el paso de quien se incorpora.
Salida de vehículos de transporte colectivo de viajeros
En poblado, para facilitar la circulación de vehículos de transporte colectivo de viajeros, el resto de conductores deberán desplazarse lateralmente, siempre que sea posible, o reducir su velocidad, llegando a detenerse si fuera preciso, para permitirles proseguir la marcha a la salida de sus paradas señalizadas.
El conductor del vehículo de transporte colectivo deberá anunciar su intención mediante los indicadores de dirección y adoptar las precauciones necesarias para evitar todo riesgo de accidente.
4. Desplazamientos laterales y cambios de carril

La maniobra de desplazamiento lateral no siempre implica un cambio de carril sino que también se identifica con todo cambio sensible de posición en la calzada a izquierda o derecha, o la invasión parcial o total de un carril.
No se considerará desplazamiento lateral la corrección de trayectoria dentro de un carril.

Las causas que pueden motivar un desplazamiento lateral son diversas: seleccionar un carril para un cambio de dirección, volver a la derecha después de adelantar, o desviarse para parar o estacionar.
4.1 Comprobaciones previas
Antes de realizar cualquier desplazamiento lateral se deberá observar que se puede realizar con toda seguridad y en caso contrario el conductor no deberá realizarlo.
Además de comprobar los retrovisores y los ángulos muertos, hay que respetar la señalización y las marcas viales. Una línea discontinua permite atravesarla para realizar una maniobra permitida, pero no concede prioridad sobre quien ya circula por el otro carril. Como norma general, no se puede atravesar una línea continua que separe carriles.
4.2 Señalización del desplazamiento lateral
Para señalizar la maniobra se utilizará el indicador de dirección correspondiente al lado hacia el que se realizará el desplazamiento. En su defecto, si se utiliza el brazo izquierdo:
- Desplazamiento a la izquierda: brazo extendido horizontalmente, con la palma de la mano hacia abajo.
- Desplazamiento a la derecha: brazo doblado hacia arriba, con la palma de la mano extendida.
La señal debe realizarse con antelación suficiente. El intermitente se mantendrá durante el desplazamiento y se apagará en cuanto el vehículo adopte su nueva trayectoria.
4.3 Ejecución y prioridad de paso
El desplazamiento se realizará siempre sin ser un obstáculo para los vehículos que se nos acerquen en sentido contrario, y respetando la prioridad del vehículo que circule por el carril al que queremos cambiar.
En todo caso el desplazamiento se realizará a una distancia suficiente y de forma gradual y progresiva.
Esta prioridad también se aplica al cambiar de carril dentro de una glorieta. El conductor que circula por un carril interior no puede cruzar el exterior para salir obligando a quien lo ocupa a frenar o desviarse bruscamente.
4.4 Situaciones que exigen especial atención
Circulación densa y cambios de carril
Cuando los vehículos ocupen toda la anchura de la calzada y la velocidad de cada uno dependa de la del que lo precede en su carril, no se debe cambiar de carril para adelantar. En esta situación, solo se cambiará para prepararse a girar a la derecha o a la izquierda, salir de la calzada o tomar determinada dirección.
Carril de emergencia en autopistas y autovías
Cuando, a causa de una retención, los vehículos circulen a paso de peatón o estén detenidos, deberán orillarse para dejar un espacio libre que permita el paso ante la aproximación de vehículos prioritarios:
- Con dos carriles por sentido: el espacio se forma entre ambos carriles; los vehículos del izquierdo se apartan hacia la izquierda y los del derecho hacia la derecha.
- Con tres o más carriles por sentido: el espacio se forma entre el carril situado más a la izquierda y el contiguo. Los vehículos del carril izquierdo se apartan hacia la izquierda y los de los demás carriles hacia la derecha.
Circulación dificultada por la nieve
En autopistas y autovías, cuando la nieve dificulte la circulación por el estado de la calzada, está prohibido adelantar. Se circulará por el carril situado más a la derecha y, si hay tres o más carriles por sentido, también podrá utilizarse el contiguo. Los restantes carriles de la izquierda se dejarán libres para los vehículos de emergencia y quitanieves.