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Las condiciones climatológicas o ambientales adversas


El Sol

Se debe intentar evitar el deslumbramiento producido por el Sol evitando conducir durante la salida o puesta del Sol. Asimismo, se aconseja mantener limpia y sin rayas la visera del caco y usar gafas de sol cuando se estime necesario. Estas gafas estarán prohibidas durante la noche.


El viento

Especialmente en el caso de ciclomotores, supone un peligro en caso de fuertes ráfagas laterales o de costado que pueden provocar la caída del vehículo o la pérdida de control.


Para evitar los efectos adversos del viento lateral se recomienda:

  • Disminuir la velocidad y aumentar la distancia lateral de seguridad.
  • Aumentar la sujeción de la dirección y contrarrestar el impulso lateral de las ráfagas de viento inclinando el ciclomotor en la dirección opuesta o, si se puede, girando contra él.
  • Tener especial cuidado cuando se atraviesen zonas con pantallas de viento, como edificios, montañas o vehículos grandes, que generan ráfagas de viento que pueden provocar la pérdida de equilibrio.


La lluvia

Provoca una pérdida de la adherencia y una menor visibilidad. Cuando caen las primeras gotas, la calzada se vuelve notablemente más deslizante.

Para reducir las posibilidades de accidente cuando la calzada esté mojada se aconseja que además de mantener los neumáticos reglados y en perfecto estado:

  • Reduzca la velocidad y aumente la distancia de seguridad hasta el doble de la mínima.
  • Frene con mayor antelación y suavidad.
  • Pruebe la eficiencia de los frenos después de pasar por tramos de la vía que estén inundados o con balsas de agua.
  • La niebla provoca una reducción de la visibilidad y de la adherencia.
  • Aumente la precaución cuando conduzca cerca de ríos o zonas húmedas donde aparece la niebla con mayor frecuencia.
  • Encienda las luces y mantenga limpias la visera o el parabrisas.
  • Conserve una mayor distancia de seguridad y adecúe la velocidad a la visibilidad de la vía y a la adherencia.
  • No realice maniobras de adelantamiento si no cuenta con buena visibilidad.
  • En caso de que no tenga visibilidad, deje de conducir.


La nieve y el hielo

La nieve produce graves efectos en la adherencia de la calzada al caer los primeros copos, pero es todavía peor cuando se ha endurecido. En estos casos no tendrá ninguna adherencia y equivale al hielo. Para reducir la probabilidad de que el vehículo patine o se pierda el control, se aconseja que:

  • Circule a menor velocidad y se aumente la distancia de seguridad. En el caso de hielo o nieve endurecida la distancia de frenado es hasta diez veces mayor. Si debe frenar, hágalo de forma paulatina.
  • Circule por los surcos dejados por los vehículos previos.
  • Intenta evitar los movimientos bruscos o cambios de dirección repentinos en la medida de lo posible.
  • Si debe circular sobre placas de nieve endurecida o de hielo, no realice frenados o aceleraciones sobre las mismas.
  • Si el vehículo cuenta con marchas, use las más altas o largas a menos que se encuentre en pendientes descendientes.

Técnicas de conducción

Técnicas de conducción preventiva

Se denomina conducción preventiva a la forma de conducir que intenta conseguir una conducción segura por parte del conductor, de manera que le permite recoger la información necesaria de sus alrededores y poder así reaccionar con antelación ante posibles imprevistos.

Las técnicas de conducción preventiva basan su comportamiento en tres principios: visión, anticipación y espacio.


Técnicas de visión

  • Mirar a lo más lejano: a cuanta más velocidad se circule más lejos debe mirarse.
  • Mirar a los lados con frecuencia: de esta manera se prevé una mejor antelación en la respuesta de posibles problemas en los bordes de la calzada.
  • Girar la cabeza: así se controlan con frecuencia los ángulos muertos de los retrovisores.


Técnicas de anticipación

  • Entre otras actuaciones, se recomienda una conducción desconfianza y concentrada en la que el conductor imagina constantemente problemas que pueden ocurrir en la vía y así reduce su tiempo de reacción.
  • Adapte la velocidad a las circunstancias: con una velocidad moderada podrá tener mayor antelación en los posibles problemas de la vía y realizar una detención segura si fuera necesario.
  • Hacerse notar y entender: con el fin de que los demás usuarios de la vía puedan anticipar sus movimientos, deberá señalizar de forma adecuada sus próximas maniobras, usar de forma apropiada la iluminación del vehículo y evitar caer en el uso de los ángulos muertos de sus retrovisores.


Gestión de espacio 

Del espacio de delante

Deberá aumentar la distancia de seguridad frontal del vehículo que tiene delante cuando conduzca con condiciones climatológicas desfavorables, cuando no tenga un buen estado o cuando haya otro vehículo demasiado pegado al suyo.

Del espacio de detrás

En caso de que un vehículo esté demasiado pegado deberá señalizar las maniobras con mayor anticipación y frenar de forma progresiva, con tiempo suficiente, además de aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que tuviera delante.

Del espacio lateral

Deberá intentar no invadir el espacio por el que otros usuarios de la vía pueden actuar de forma repentina. Este espacio recibe el nombre de zona de incertidumbre.

Del espacio al detenerse

Si mantiene una buena distancia de seguridad con el vehículo delantero podrá evitar la colisión con él en caso de que le alcancen, así como podrá permitirle más espacio si éste fuera hacia atrás. Asimismo, se podrá evitar el mayor riesgo de ser alcanzado de las siguientes formas:

  • Aumentando la distancia con el vehículo delantero hasta los 5 o 6 metros.
  • Manteniendo el freno presionado y activando las luces de emergencia si se encuentra en un atasco y el vehículo dispone de ellas.
  • Observe el retrovisor con regularidad y extreme las precauciones con los vehículos que se aproximen.
  • Si algún vehículo se acerca demasiado deprisa, prepárate para escapar.


Técnicas de conducción eficiente

Las técnicas de conducción eficiente tienen como fin la reducción de contaminación del vehículo, de manera que su conducción sea más beneficiosa para el medio ambiente y mejore la calidad del aire. Asimismo, aporta las siguientes ventajas:

  • Aumento de la seguridad: debido a que para usarla se tienen que usar previamente las técnicas de conducción preventiva.
  • Reducción de los costes de uso y mantenimiento del vehículo.
  • Aumento de la comodidad: se evitan frenadas bruscas o acelerones de manera que se mantiene una velocidad media constante.
  • Disminución del ruido producto del vehículo: reduce la contaminación acústica en las ciudades. 


Recomendaciones para la conducción eficiente


Para encender el motor e iniciar la marcha

Arranque el motor sin llegar a acelerar y, en caso de que el vehículo sea de gasolina, inicie la marcha justo después. En vehículos tipo diésel es recomendable esperar unos segundos para que la lubricación sea la apropiada.

Para subir de marchas y circular

Utilice la primera marcha para lo mínimo imprescindible, cambiando a marchas superiores tan pronto como sea posible. De esta forma el motor funcionará a bajas revoluciones.

Velocidad de circulación

A mayor velocidad mayor consumo y más emisiones contaminantes, debido a que se produce una mayor resistencia en la rodadura y resistencia al aire. Por tanto, es aconsejable circular a una velocidad moderada y adecuad a las circunstancias. Sin embargo, las constantes detenciones y reanudaciones de la marcha en vías urbanas por necesidades de la circulación provocan un mayor consumo.

Deberá intentar mantener una velocidad constante y homogénea, realizando el menor número de frenazos y acelerones posibles. Conseguirá estos resultados realizando las técnicas de conducción preventiva de visión, anticipación y espacio. Los conductores más agresivos al volante tendrán mayores niveles de consumo y contaminación debido a la mayor cantidad de acelerones y frenazos que realizan durante la misma.


Otras recomendaciones

  • Lleve a cabo un mantenimiento adecuado del vehículo de manera regular, de forma que se eviten posibles averías, consumos o emisiones contaminantes innecesarias.
  • Apague el motor cuando se encuentre en inmovilizaciones prolongadas, generalmente de más de sesenta segundos, con el fin de reducir el consumo de combustible del ralentí.
  • No realice modificaciones en el carenado o los alerones debido a que ésto puede aumentar la resistencia aerodinámica del vehículo.
  • En caso de que el vehículo cuente con aire acondicionado, ajústelo a una temperatura aproximada de 23ºC, recordando que el uso del mismo aumenta el consumo de combustible.
  • Haga uso de los mecanismos de ventilación del vehículo para airear el habitáculo, debido a que el consumo de combustible y la resistencia aerodinámica del vehículo aumentan con las ventanillas bajadas.
  • Evite cargar el vehículo con más peso del necesario y coloque la carga de forma apropiada, debido a que estos elementos también alterarán el consumo de combustible.