11. Conducción nocturna y en condiciones adversas
Índice de contenido
- 1. Riesgos de la conducción nocturna y con mal tiempo
- 2. La conducción nocturna
- 3. Uso del alumbrado
- 4. Conducción con lluvia
- 5. Conducción con niebla
- 6. Conducción con viento
- 7. Conducción con nieve, hielo y granizo
- 8. El sol, el calor y el frío
- 9. Otras condiciones que dificultan la conducción
- 10. Preparación del viaje y actuación si no es seguro continuar

1. Riesgos de la conducción nocturna y con mal tiempo
Puntos clave para el examen AM:
- Con poca visibilidad, deberá adaptar la velocidad para poder detenerse dentro del espacio que alcanza a ver.
- La lluvia, la nieve, el hielo y la suciedad pueden reducir la adherencia y aumentar la distancia de frenado.
- En un ciclomotor de dos ruedas, una pérdida de adherencia o una racha de viento puede provocar una caída.
- Las medidas básicas son ver y ser visto, aumentar la distancia de seguridad y conducir con suavidad.
La conducción resulta más difícil cuando disminuye la visibilidad o empeora el estado del pavimento. El conductor dispone de menos información y puede detectar demasiado tarde una curva, un obstáculo, un peatón o un vehículo detenido.
Los ciclomotores son vehículos pequeños que pueden pasar inadvertidos para otros usuarios. En los de dos ruedas, además, el conductor está expuesto directamente a la lluvia, al viento y al frío, y necesita conservar el equilibrio durante la marcha.
Los cuadriciclos ligeros, aunque tengan carrocería, también pueden perder adherencia, sufrir desplazamientos por el viento y tener problemas de visibilidad.
1.1 Adaptación de la velocidad y de la distancia
La velocidad debe ajustarse a la visibilidad, al estado de la vía, al tráfico y a las condiciones del vehículo y del conductor. El límite máximo de 45 km/h del ciclomotor no significa que esa velocidad sea segura en todas las circunstancias. También deberán respetarse las limitaciones inferiores que correspondan.
- Reduzca la velocidad antes de entrar en una curva o en una zona deslizante.
- Aumente la separación respecto al vehículo que circula delante para disponer de más espacio y tiempo de reacción.
- Evite acelerones, frenazos, cambios bruscos de dirección y adelantamientos innecesarios.
- Si las condiciones impiden mantener el control, interrumpa el viaje en un lugar seguro.
Distancia de detención: es la suma de la distancia de reacción y la distancia de frenado. Con poca visibilidad se detecta el peligro más tarde; con poca adherencia se necesita más espacio para frenar. Por ello, ambas dificultades pueden acumularse.
2. La conducción nocturna
2.1 Disminución de la visibilidad
Durante la noche resulta más difícil distinguir los detalles, los colores, las distancias y la velocidad de los demás vehículos. Los peatones vestidos con ropa oscura y los obstáculos que no reflejan la luz pueden descubrirse cuando ya están muy cerca.
La zona que iluminan los faros es limitada. Deberá circular a una velocidad que permita detener el ciclomotor dentro de esa zona, sin confiar en que el tramo que no ve esté libre de obstáculos.
- Compruebe el funcionamiento y la limpieza de las luces antes de iniciar el trayecto.
- Mantenga limpios los retrovisores y la pantalla del casco, sin arañazos que dificulten la visión.
- Utilice una pantalla adecuada para la noche y evite gafas oscuras o viseras tintadas que reduzcan la luz disponible.
- Observe también los márgenes de la vía, las intersecciones y los pasos de peatones.
- Evite fijar la mirada continuamente en un único punto.
2.2 Hacerse visible
El alumbrado y los catadióptricos deben estar limpios y en buen estado. Los catadióptricos reflejan la luz que reciben de otros vehículos, pero no sustituyen a las luces.
Es recomendable utilizar prendas claras y elementos reflectantes en la ropa o en el equipamiento. La carga, el pasajero o los accesorios no deben tapar las luces ni los dispositivos reflectantes.
2.3 Deslumbramiento
El deslumbramiento puede reducir temporalmente la capacidad de ver. Si otro vehículo le deslumbra:
- No mire directamente hacia sus faros.
- Oriente la mirada hacia la zona menos iluminada, tomando como referencia el borde derecho de su trayectoria sin perder la atención sobre la vía.
- Reduzca la velocidad de forma progresiva y llegue a detenerse si es necesario para recuperar la seguridad.
- No responda encendiendo las luces largas para deslumbrar al otro conductor.
Para evitar deslumbrar, mantenga correctamente regulados los faros. Si utiliza la luz de carretera, cámbiela por la de cruce en cuanto exista posibilidad de molestar a otros usuarios, incluidos los que circulan delante y pueden recibir la luz a través de sus retrovisores.
2.4 Cansancio y sueño
Conducir de noche exige un mayor esfuerzo de atención. Si aparecen bostezos, pesadez de párpados, dificultades para concentrarse o errores de trayectoria, busque un lugar seguro para detenerse y descansar. El aire frío y las bebidas estimulantes no sustituyen al descanso.
3. Uso del alumbrado
3.1 Luces de posición y de cruce
Las luces de posición permiten advertir la presencia del vehículo, pero no iluminan suficientemente la vía para circular solo con ellas. La luz de corto alcance o de cruce permite ver sin deslumbrar cuando está bien regulada.
El ciclomotor deberá utilizar el alumbrado correspondiente:
- Entre la puesta y la salida del sol.
- A cualquier hora al circular por túneles, pasos inferiores y tramos afectados por la señal de túnel.
- Cuando la niebla, la lluvia intensa, la nieve, el humo, el polvo u otras circunstancias reduzcan sensiblemente la visibilidad.
Por la noche, en poblado y en vías suficientemente iluminadas, se utilizará la luz de cruce, junto con el alumbrado de posición que corresponda. También deberá utilizarse en los túneles suficientemente iluminados.
Durante el día: con buena visibilidad, llevar encendida la luz de cruce es una recomendación de seguridad para hacerse ver en ciclomotor. No debe confundirse con la obligación general de las motocicletas de llevarla encendida de día. Sí será obligatoria en los supuestos específicos que lo exijan, como los túneles o los carriles reversibles por los que esté autorizado a circular.
3.2 Luz de largo alcance o de carretera
La luz de carretera permite iluminar a mayor distancia, pero no todos los ciclomotores están equipados con ella.
- Si el vehículo dispone de esta luz, deberá utilizarla cuando circule a más de 40 km/h, de noche, fuera de poblado y por vías insuficientemente iluminadas, salvo que deba utilizar la de cruce para evitar deslumbramientos.
- La misma regla se aplica a cualquier hora en túneles, pasos inferiores y tramos señalizados como túnel insuficientemente iluminados.
- A 40 km/h o menos, en esas circunstancias puede utilizar la luz de cruce en lugar de la de carretera.
- Si no dispone de luz de carretera, utilizará la de cruce y adaptará la velocidad al alcance de su alumbrado.
- No utilizará las luces largas como alumbrado de circulación en poblado ni cuando el vehículo esté parado o estacionado.
Una vía se considera insuficientemente iluminada cuando, con vista normal, no se puede leer una matrícula a 10 metros o no se distingue un vehículo pintado de oscuro a 50 metros.
3.3 Luces antiniebla
Las siguientes normas se aplican a los vehículos que dispongan de luces antiniebla homologadas. No debe darse por supuesto que todos los vehículos del permiso AM las llevan.
Antiniebla delantera
Puede utilizarse cuando la visibilidad disminuya sensiblemente por niebla, lluvia intensa, nevada, humo o polvo. También se permite en tramos estrechos con muchas curvas: calzada de 6,50 metros de anchura o menos y señalización de una sucesión de curvas próximas entre sí.
En los supuestos autorizados puede usarse sin las luces de cruce o junto con ellas; el alumbrado de posición que corresponda debe permanecer encendido. También puede combinarse reglamentariamente con las luces de carretera, aunque estas resultan desaconsejables cuando la niebla devuelve la luz hacia el conductor.
Antiniebla trasera
Solo deberá encenderse cuando las condiciones sean especialmente desfavorables: niebla espesa, lluvia muy intensa, fuerte nevada o nubes densas de polvo o humo. Deberá apagarse cuando desaparezcan esas condiciones, ya que su intensidad puede molestar a quienes circulan detrás.
Recuerde: la antiniebla trasera no se utiliza por el simple hecho de que sea de noche o llueva ligeramente. Tampoco debe confundirse con la luz de posición trasera, que cumple una función distinta.
4. Conducción con lluvia
4.1 Efectos de la lluvia
La lluvia reduce la adherencia y empeora la visibilidad. El agua sobre la pantalla del casco, las salpicaduras de otros vehículos y el empañamiento dificultan la observación.
Las primeras gotas pueden resultar especialmente peligrosas: al mezclarse con el polvo, la grasa y otros residuos de la calzada forman una capa deslizante. Aunque deje de llover, el pavimento puede continuar mojado.
4.2 Precauciones durante la marcha
- Reduzca la velocidad y aumente la distancia de seguridad.
- Utilice la luz de cruce para hacerse visible; el alumbrado es obligatorio cuando la visibilidad disminuye sensiblemente.
- Frene con anticipación, de manera suave y progresiva, combinando los frenos según las características del ciclomotor.
- No aplique bruscamente el freno delantero ni confíe toda la frenada al trasero.
- Entre en las curvas a una velocidad adecuada y evite grandes inclinaciones.
- Extreme la precaución sobre marcas viales, tapas metálicas, raíles, hojas y adoquines mojados.
- Mantenga más separación respecto a vehículos que levantan agua y evite permanecer en sus ángulos muertos.
Si los frenos se han mojado, su eficacia puede disminuir temporalmente. En un tramo seguro, recto y sin interferir con otros usuarios, compruebe su respuesta mediante accionamientos suaves. Si no recuperan su funcionamiento normal, deténgase y solicite asistencia.
4.3 Charcos y acumulaciones de agua
Un charco puede ocultar un bache, una tapa desplazada o una zona de mayor profundidad. Reduzca la velocidad antes de llegar y no haga un cambio brusco de trayectoria para esquivarlo.
El aquaplaning se produce cuando una capa de agua impide el contacto adecuado entre el neumático y el pavimento. El riesgo aumenta con la velocidad, la cantidad de agua y el mal estado de los neumáticos.
Si se pierde adherencia sobre el agua, evite frenar o girar bruscamente y reduzca el acelerador de forma progresiva. En un vehículo de dos ruedas, la prioridad es conservar el equilibrio y una trayectoria estable.
Tramos inundados: no intente atravesar una vía anegada, una corriente de agua o un paso inferior inundado. No puede conocer con seguridad su profundidad ni el estado del firme. Busque una alternativa permitida o espere en un lugar seguro.
5. Conducción con niebla
La niebla dificulta apreciar las distancias, las curvas y la velocidad de los demás vehículos. Además, puede humedecer el pavimento y reducir la adherencia.
- Reduzca la velocidad al aproximarse a un banco de niebla, sin esperar a entrar en él.
- Utilice la luz de cruce y las luces antiniebla, si dispone de ellas, en los supuestos autorizados.
- Evite las luces largas: su luz puede reflejarse en la niebla y dificultar aún más la visión.
- Aumente la distancia de seguridad y no se acerque al vehículo precedente para seguir sus luces.
- Use las marcas viales y los elementos de balizamiento como orientación, sin circular sobre ellos ni fijar la mirada únicamente en una referencia.
- Evite adelantamientos y prevea la presencia de vehículos detenidos, peatones o ciclistas.
No acelere bruscamente al salir de un banco de niebla: puede aparecer otro a poca distancia. Si la visibilidad no permite continuar con seguridad, busque un lugar protegido y fuera de la circulación para detenerse.
6. Conducción con viento
6.1 Viento lateral y rachas
El viento que sopla de costado puede desplazar el ciclomotor y alterar su trayectoria. Las rachas son especialmente peligrosas porque cambian de intensidad de forma repentina.
La vegetación, las mangas de viento y el movimiento de otros elementos permiten advertir su dirección e intensidad. Extreme la atención en puentes, zonas abiertas, salidas de túneles y pasos entre edificios.
- Reduzca la velocidad para disponer de mayor margen de control.
- Sujete el manillar con ambas manos, con firmeza y sin mantener los brazos rígidos.
- Corrija la trayectoria con suavidad y anticípese a los cambios de intensidad.
- Aumente el margen lateral respecto a otros vehículos y obstáculos.
- Evite equipajes voluminosos o mal sujetos que aumenten la superficie expuesta al viento.
6.2 Efecto pantalla
Un camión, un edificio o una barrera pueden proteger temporalmente del viento lateral. Al entrar en esa zona protegida, el empuje del viento disminuye; al salir, vuelve a actuar de forma repentina. Este cambio se conoce como efecto pantalla.
Puede aparecer al pasar junto a un vehículo voluminoso o al salir de un túnel. El conductor debe prever tanto la desaparición como la reaparición del viento y evitar correcciones bruscas que lo desplacen hacia otro carril o fuera de la vía.
Viento muy fuerte: si las rachas impiden mantener una trayectoria estable, no continúe. Deténgase en un lugar seguro, evitando árboles, estructuras inestables y objetos que puedan caer.
7. Conducción con nieve, hielo y granizo
7.1 La nieve
La nieve disminuye la adherencia, oculta las marcas viales y puede tapar baches u obstáculos. En los ciclomotores de dos ruedas, el riesgo de perder el equilibrio es muy elevado, por lo que lo más prudente es aplazar el desplazamiento o utilizar otro medio de transporte.
Si una nevada le sorprende durante la marcha:
- Reduzca mucho la velocidad y aumente la separación con los demás usuarios.
- Acelere, frene y dirija el vehículo con la máxima suavidad.
- Evite inclinar el ciclomotor y busque cuanto antes un lugar seguro para abandonar la circulación.
- Utilice el alumbrado adecuado y respete las restricciones, los cierres y las indicaciones de los agentes.
Las rodadas de otros vehículos no garantizan una trayectoria segura: pueden contener nieve compactada o hielo. Tampoco debe suponerse que las cadenas u otros dispositivos destinados a turismos sean adecuados para un ciclomotor. En un cuadriciclo ligero, cualquier equipo debe ser compatible con el vehículo y utilizarse conforme a sus instrucciones.
7.2 El hielo
El hielo reduce mucho la adherencia y puede resultar difícil de identificar. Es más probable encontrarlo en zonas sombrías, húmedas, puentes y lugares donde el agua acumulada se ha congelado.
Ante la posibilidad de hielo, reduzca la velocidad antes de alcanzar la zona. Si ya se encuentra sobre una placa, evite frenar, acelerar o mover el manillar bruscamente y procure mantener la trayectoria con el ciclomotor lo más vertical posible. Estas precauciones no garantizan conservar el control: la mejor medida es evitar circular sobre hielo.
7.3 El granizo
El granizo acumulado convierte el pavimento en una superficie muy deslizante. Los impactos también pueden dificultar la visión y el manejo del ciclomotor. Reduzca la velocidad de forma progresiva y busque un refugio seguro fuera de la circulación, sin detenerse en un túnel o bajo un puente obstaculizando el paso.
8. El sol, el calor y el frío
8.1 Deslumbramiento por el sol
El sol bajo, especialmente al amanecer y al atardecer, puede ocultar un semáforo, un vehículo o un peatón. Mantenga limpia la pantalla del casco y reduzca la velocidad cuando no pueda ver con claridad.
Durante el día puede utilizar protección solar adecuada que no distorsione la visión. Al entrar en un túnel o al disminuir la luz, deberá evitar que una pantalla oscura o unas gafas de sol reduzcan aún más la visibilidad.
Recuerde que los demás conductores también pueden estar deslumbrados. No dé por supuesto que le han visto, aunque tenga prioridad de paso.
8.2 El calor
El calor favorece el cansancio y puede reducir la atención. Planifique descansos, beba agua durante las paradas y utilice equipamiento de protección adecuado a la temperatura. No renuncie al casco, los guantes, la ropa protectora o el calzado apropiado por la sensación de calor.
8.3 El frío
El frío puede entumecer las manos y dificultar el uso de los mandos. Utilice prendas térmicas, guantes y protección frente al viento y la lluvia, procurando conservar la libertad de movimientos.
Evite bufandas sueltas y prendas que puedan engancharse o interferir con la conducción. Si pierde sensibilidad o destreza, deténgase en un lugar seguro para recuperar unas condiciones adecuadas.
9. Otras condiciones que dificultan la conducción
9.1 Pavimentos deslizantes o deteriorados
La gravilla, la arena, el barro, las hojas, el aceite y el combustible pueden reducir el agarre incluso cuando no llueve. Las tapas metálicas, los raíles y algunas marcas viales son especialmente peligrosos si están mojados.
- Observe con anticipación la superficie por la que va a pasar.
- Reduzca la velocidad antes de alcanzar la zona y mantenga una trayectoria estable.
- Evite frenar con fuerza o inclinar mucho el ciclomotor sobre ella.
- No haga maniobras repentinas para esquivar un obstáculo sin comprobar primero el tráfico.
En vías donde deba circular por el arcén, compruebe que sea transitable y suficiente. Si está ocupado por obstáculos o su estado impide utilizarlo con seguridad, empleará la parte imprescindible de la calzada conforme a las normas de circulación, observando y señalizando cualquier desplazamiento.
9.2 Humo y polvo
Una nube de humo o polvo puede reducir la visión bruscamente. Modere la velocidad, aumente la separación y utilice el alumbrado que corresponda a la visibilidad existente.
No se interne en una zona donde no pueda ver ni en una nube de humo procedente de un incendio. Siga las indicaciones de los servicios de emergencia y busque una alternativa segura.
10. Preparación del viaje y actuación si no es seguro continuar
10.1 Comprobaciones previas
Antes de salir de noche o con previsión de mal tiempo, consulte el estado de las vías y los avisos meteorológicos. Prevea más tiempo para el recorrido y compruebe:
- Neumáticos: buen estado, dibujo y presión indicada por el fabricante, comprobada en frío y adaptada a la carga según sus instrucciones.
- Frenos: funcionamiento correcto y ausencia de anomalías.
- Alumbrado: luces limpias, operativas y correctamente reguladas.
- Visibilidad: retrovisores y pantalla del casco limpios, con medidas contra el empañamiento adecuadas al equipamiento.
- Protección: casco homologado bien abrochado, guantes, ropa y calzado apropiados.
- Carga: bien sujeta, sin dificultar el equilibrio, los movimientos ni la visibilidad.
10.2 Particularidades de los cuadriciclos ligeros
En los vehículos con carrocería cerrada, revise también el limpiaparabrisas, el lavaparabrisas y los sistemas de ventilación o desempañado. No inicie la marcha si los cristales están cubiertos de hielo o empañados y no permiten ver correctamente.
Oriente la ventilación para mantener despejado el parabrisas y utilice los sistemas disponibles según las instrucciones del vehículo. Tener carrocería no elimina la necesidad de reducir la velocidad ni de aumentar la distancia con lluvia, niebla o hielo.
10.3 Detención por falta de seguridad
Si no puede seguir circulando con seguridad, busque un lugar permitido y protegido, preferentemente fuera de la calzada y del arcén. Observe, señalice y reduzca la velocidad progresivamente.
Evite detenerse en curvas, cambios de rasante o lugares donde otros usuarios puedan descubrirle demasiado tarde. Si una avería obliga a inmovilizar el vehículo, señalice su presencia con los dispositivos que correspondan y manténgase en un lugar seguro, fuera de la trayectoria del tráfico.
De noche o con visibilidad reducida, un vehículo inmovilizado en la calzada o en el arcén deberá mantener encendidas las luces de posición que correspondan. Si dispone de luz de emergencia, deberá utilizarla en las circunstancias previstas para advertir de su presencia. No use las luces largas con el vehículo parado.
Reanude la marcha solo cuando la visibilidad, la adherencia y su estado físico permitan conducir con seguridad.
Resumen rápido del tema 11:
- De noche, adapte la velocidad al espacio visible e iluminado.
- Utilice el alumbrado adecuado y evite deslumbrar.
- La lluvia reduce el agarre: aumente la distancia y frene con suavidad.
- Con niebla, no siga de cerca las luces del vehículo precedente.
- La antiniebla trasera se reserva para condiciones especialmente desfavorables.
- Con viento lateral, prevea las rachas y el efecto pantalla.
- En ciclomotor de dos ruedas, lo más seguro es evitar la circulación con nieve o hielo.
- No atraviese tramos inundados. Si no puede continuar con seguridad, deténgase en un lugar protegido.