31. Los peligros concretos de la vía y su señalización

El conductor en la vía debe estar constantemente concentrado y preparado para moderar la velocidad, para responder adecuadamente ante una señal de advertencia.
1. Las curvas
El conductor debe entrar en las curvas con el vehículo dominado para evitar el riesgo de derrape o salida de la vía. Las señales que advierten de que se aproxima una curva son las triangulares de peligro.


La P-13a advierte de una curva peligrosa hacia la derecha y la P-13b de una curva peligrosa hacia la izquierda.
También existen señales que advierten del peligro de acercarnos a una sucesión de curvas: la señal P-14a indica que la primera curva es a la derecha, y la P-14b que la primera curva es a la izquierda.
A veces en el mismo poste en que se encuentra esta señal de advertencia por curva podemos encontrar un panel complementario con la distancia a la que nos encontramos del peligro, o la longitud por la que se extiende el citado peligro.
La señal P-13a junto con una R-301 que indique 30 advierte de una curva peligrosa hacia la derecha y prohíbe circular a más de 30 km/h. La señal P-13b junto con una S-7 que indique 60 advierte de una curva peligrosa hacia la izquierda y aconseja no superar 60 km/h.
La R-301 establece una velocidad máxima obligatoria: debe respetarse la cifra que aparezca en ella. La S-7 indica una velocidad máxima aconsejada, que puede resultar excesiva si las condiciones de la vía, del vehículo o de la circulación son desfavorables. Las señales de curva, por sí solas, no fijan una velocidad concreta.
Cuando el panel S-810 acompaña a una señal de curvas, indica la longitud del tramo en el que se mantiene el peligro, expresada en la unidad que figure en el panel.
Por otro lado, el panel S-800 indica la distancia desde la señal hasta el comienzo del peligro, por ejemplo, hasta el inicio de un tramo de curvas.
Para mejorar la información sobre la peligrosidad de una curva se podrá utilizar a la entrada de la misma un panel direccional permanente como señal de balizamiento. Los paneles podrán ser uno, dos o tres superpuestos: un mayor número indica una mayor reducción de velocidad necesaria para afrontar la curva con seguridad.
Dentro de la curva se suelen colocar paneles direccionales para que el conductor pueda observar su forma y características y barreras de seguridad con captafaros que lo guían por la curva.
1.1 Curvas de reducida visibilidad
En las curvas de reducida visibilidad está prohibido adelantar cuando sea necesario invadir la zona reservada al sentido contrario. Esta prohibición se aplica aunque no exista una señal que la recuerde. Solo podrá adelantarse si los dos sentidos están claramente delimitados, la maniobra puede realizarse sin invadir el sentido contrario y se cumplen las demás condiciones de seguridad y señalización.
Los trazos de las líneas discontinuas en las curvas de reducida visibilidad suelen estar más juntos debido a que avisan de que nos acercamos a una línea continua. También se pintan en el eje de la calzada de estas curvas flechas de retorno al carril derecho.
Las flechas de retorno anuncian la proximidad de una línea continua que prohíbe circular por su izquierda. El conductor debe desistir de iniciar el adelantamiento o finalizarlo cuanto antes, si ya lo ha iniciado, regresando a su carril con seguridad.
Aunque no existan señales indicadoras de la curva de reducida visibilidad, se deberán extremar las precauciones y moderar la velocidad. No se debe adelantar invadiendo el sentido contrario ni efectuar un cambio de dirección a la izquierda si no existe visibilidad suficiente para realizarlo sin peligro. El cambio de sentido está prohibido en las curvas de visibilidad reducida.
Se debe dejar libre la parte de la calzada reservada al sentido contrario y, en las curvas y cambios de rasante de reducida visibilidad, circular lo más cerca posible del borde derecho, manteniendo una separación segura con el borde y con los demás usuarios.
1.2 Técnica para tomar una curva con seguridad
Para seguir una curva, el vehículo necesita una fuerza dirigida hacia su centro, denominada centrípeta, que depende de la adherencia de los neumáticos. Si la velocidad es excesiva para el radio de la curva y la adherencia disponible, puede perderse la trayectoria y producirse un derrape o una salida de la vía.
Antes de entrar
Antes de llegar a la curva, deberemos observar su trazado, la visibilidad, el estado del pavimento y la señalización, y adaptar la velocidad con antelación.
Como técnica preventiva, se frenará antes de entrar para tomar la curva con el vehículo dominado. Deben evitarse las frenadas bruscas dentro de ella, porque pueden comprometer la adherencia; esto no significa que deba renunciarse a frenar si aparece un peligro.
Se seleccionará antes de la curva una marcha adecuada a la velocidad y al trazado, reduciendo si es necesario. Se mantendrá el vehículo dentro de su carril, sin recortar la curva ni invadir el sentido contrario.
Durante la curva
Una vez dentro de la curva, se mantendrá una velocidad estable, actuando suavemente sobre el volante y el acelerador. No se debe acelerar bruscamente ni aumentar progresivamente la velocidad antes de comprobar que puede salirse de la curva con seguridad.
Si aparece un obstáculo, se frenará según la urgencia de la situación. En una frenada de emergencia con ABS, debe pisarse el freno con fuerza y mantener la presión, aunque el pedal vibre; no se debe soltar ni bombear el freno. En un vehículo sin ABS, si las ruedas se bloquean, habrá que reducir la presión lo necesario para recuperar su giro y volver a frenar de forma controlada.
Al salir de la curva
Para salir de la curva giraremos el volante suavemente, y aumentaremos la aceleración de manera progresiva con marchas más largas, para obtener una progresión normal.
2. Proyección de gravilla

La señal P-28 indica la proximidad de un peligro, en que un tramo de vía tiene el riesgo de que se proyecte gravilla al circular los vehículos.
Se debe tener especial precaución ya que con la gravilla existen peligros de derrape y de rotura del parabrisas por el impacto de piedras. Se reducirá la velocidad, se aumentará la distancia de seguridad y se evitarán frenadas o giros bruscos.
3. Animales
En algunas carreteras, sobre todo aquellas situadas en suelo rural, es frecuente el paso de animales que representan un peligro para la circulación.


La señal P-23 advierte de que la vía puede ser atravesada por animales domésticos, y la P-24, animales en libertad.
La señal P-24a advierte específicamente de un paso frecuente de animales en libertad entre los que existe una proporción muy significativa de jabalíes. Ante la presencia o la posibilidad de irrupción de animales, se debe moderar la velocidad y, si es necesario, detenerse.
Los animales tendrán preferencia de paso en las cañadas debidamente señalizadas, mediante la señal de paso de animales domésticos y un panel inferior con la inscripción «Cañada». Esta señalización debe complementarse con las correspondientes señales de limitación de velocidad.
También tendrán preferencia de paso cuando estén cruzando una vía a la que vayan a girar otros vehículos, y cuando circulen por el arcén al no disponer de cañada, y un vehículo desee cruzarlo.
4. Puente móvil y muelle

La señal P-5 advierte de la proximidad de un puente que puede ser levantado o girado obstaculizando la circulación.

Por su parte la señal P-27 advierte de que la vía por la que circulamos desemboca en un muelle o corriente de agua.
Si por fuerza mayor el vehículo queda detenido en un puente móvil, el conductor deberá adoptar las medidas necesarias para desalojar rápidamente a los ocupantes y dejar libre el paso en el menor tiempo posible. Si no lo consigue, deberá advertir del peligro con suficiente antelación a quienes se aproximen.
Cuando nos aproximemos a un puente móvil, se deberá extremar la precaución y rebajar la velocidad por debajo de la máxima permitida.
Los conductores que al llegar a un puente móvil lo encuentren cerrado o con la barrera o semibarrera en movimiento deberán detenerse uno detrás de otro, en el carril correspondiente, hasta que tengan paso libre.
5. Túneles y pasos inferiores

5.1 Incendio en un túnel
En caso de encontrarnos con el peligro de un incendio de un túnel, acercaremos el vehículo al lado derecho para no obstaculizar a los vehículos de emergencia.
También es necesario apagar el motor, dejar la llave puesta y las puertas abiertas. La evacuación tiene prioridad: únicamente se recogerá la documentación si está al alcance y no retrasa la salida.
El conductor y los ocupantes deberán dirigirse rápidamente al refugio o salida más próximos, en sentido contrario al fuego, siguiendo la señalización y las instrucciones de emergencia. No se debe transitar por la calzada si existen zonas excluidas a la circulación de vehículos.
Si el túnel es de doble sentido, se mantendrá el vehículo en su carril y próximo al lado derecho cuando corresponda, sin invadir la zona reservada al sentido contrario.
Ante una emergencia en un túnel, no se debe dar marcha atrás ni cambiar el sentido de la marcha. Si el vehículo queda inmovilizado por una emergencia, se abandonará hacia un refugio o salida siguiendo las instrucciones recibidas y utilizando las zonas peatonales disponibles.

5.2 Avería o inmovilización por emergencia
Si la avería permite continuar la marcha con seguridad, se debe llegar hasta la salida del túnel o paso inferior y, si no es posible, hasta una zona reservada para emergencias. Si el vehículo queda inmovilizado, se apagará el motor, se conectará la señal de emergencia y se mantendrán encendidas las luces de posición. Se situará en la zona de emergencia más próxima en el sentido de la marcha o, si no existe, lo más cerca posible del borde derecho.
Se colocará y activará el dispositivo luminoso de preseñalización de peligro V-16 en la parte más alta posible del vehículo, garantizando su visibilidad. Para los vehículos matriculados en España sujetos a esta obligación, debe utilizarse una V-16 conectada y certificada conforme a la normativa vigente; los triángulos y las V-16 no conectadas ya no sustituyen al dispositivo exigido.
El conductor y los ocupantes se dirigirán rápidamente al refugio o salida más próximos, sin caminar por la calzada cuando existan zonas excluidas a la circulación de vehículos.
Para recibir ayuda utilizaremos los postes SOS, dando al servicio de emergencias la máxima información sobre el motivo de la detención.
Se seguirán las instrucciones recibidas a través del poste de socorro, la megafonía o el personal de emergencia. La activación de la V-16 no sustituye la solicitud de auxilio.
5.3 Detención por atasco
Si el vehículo queda inmovilizado dentro de un túnel o paso inferior por necesidades de la circulación, el conductor y los pasajeros deben permanecer en él, salvo que se produzca una emergencia o se ordene evacuar. Se conectará temporalmente la señal de emergencia para advertir a quienes se aproximen, se mantendrán encendidas las luces de posición y se apagará el motor. La detención se efectuará lo más lejos posible del vehículo precedente.
5.4 Normas generales de circulación en túneles
Otras consideraciones a tener en cuenta dentro de los túneles es respetar en todo momento la señalización que nos encontremos, observar los paneles de mensaje variable y semáforos, y nunca introducirnos en él si el semáforo está rojo.
Dentro de los túneles y pasos inferiores está prohibido parar y estacionar, cambiar el sentido de la marcha y circular marcha atrás. También está prohibido adelantar cuando solo exista un carril para el propio sentido; si hay más de uno, podrá adelantarse respetando la señalización y sin invadir el sentido contrario.
Alumbrado y distancia de seguridad
Se utilizará el alumbrado correspondiente a cualquier hora del día. En un turismo, las luces diurnas no sustituyen al alumbrado obligatorio para atravesar un túnel: deben llevarse las luces de posición y las de cruce o carretera que correspondan, evitando deslumbrar.
- Cuando no se pretenda adelantar, se mantendrá con el vehículo precedente una distancia mínima de 100 metros o un intervalo de al menos 4 segundos.
- Si la MMA del vehículo supera 3.500 kg, la distancia mínima será de 150 metros o un intervalo de al menos 6 segundos.
Estas distancias deben aumentarse cuando las condiciones de circulación lo requieran.
6. Aeropuerto

La señal P-12 indica la proximidad de un lugar donde vuelan aviones a baja altura sobre la vía y que pueden sorprender a los conductores por el molesto ruido que realizan.
7. Estrechamiento de la calzada
En ocasiones la anchura de una vía varía y se estrecha por un lado o ambos, lo cual supone un peligro por la circulación.



Los conductores son advertidos de este peligro mediante las señales P-17, que indica un estrechamiento por ambos lados, la señal P-17a que indica un estrechamiento por la derecha y la P-17b que lo indica por la izquierda.

La señal R-5 prohíbe entrar en un paso estrecho mientras no sea posible atravesarlo sin obligar a detenerse a los vehículos que circulan en sentido contrario.

La señal R-6 informa de que, en el próximo paso estrecho, se tiene prioridad respecto a los vehículos que circulan en sentido contrario. Esta prioridad no permite entrar si el paso está ocupado y no puede atravesarse con seguridad.
8. Pendientes
El peligro en las señales de pendiente está representado por una subida o bajada de la vía, junto con el porcentaje de inclinación de la vía respecto a la horizontal.


La señal P-16a advierte de una bajada con pendiente, mientras que la señal P-16b indica una subida con fuerte pendiente.
8.1 Cómo interpretar y afrontar una pendiente
El porcentaje indica el desnivel respecto de la distancia horizontal: una pendiente del 10 % supone una variación de altura de 10 metros por cada 100 metros horizontales.
En los descensos prolongados se debe adaptar la velocidad y utilizar una marcha que permita aprovechar la retención del motor, evitando abusar del freno y sobrecalentarlo.
9. Obras
Las obras que obstaculicen o alteren la circulación deberán estar señalizadas de día y de noche. Durante las horas nocturnas y cuando disminuya sensiblemente la visibilidad por las condiciones meteorológicas o ambientales, deberán estar balizadas luminosamente.

La señal P-18 advierte de la proximidad de un tramo de vía donde se están desarrollando obras.
La señalización de obras ordena la circulación, adapta su comportamiento a la situación de las obras, informa a los conductores de la presencia de las mismas, y consigue una mayor seguridad para todos los usuarios de la vía.
En las obras o tareas de conservación, las señales de peligro y las señales de reglamentación previstas en el catálogo que normalmente tienen fondo blanco pasan a tenerlo amarillo. No todas las señales cambian de color: por ejemplo, las señales de obligación mantienen su diseño. La señal P-18 de obras se utiliza únicamente con fondo amarillo. Las marcas viales temporales empleadas para ordenar la circulación en obras serán amarillas.

Para delimitar las obras y ordenar la circulación se utilizan señales y dispositivos de balizamiento reflectantes o luminosos, como conos, balizas, captafaros, semáforos y luces. No se puede atravesar la línea real o imaginaria que une los conos o balizas. Una luz roja fija indica que la calzada está totalmente cerrada al tránsito; las luces amarillas fijas o intermitentes prohíben atravesar la línea que las une.
Cuando las obras obliguen a reducir los carriles de una vía o a desviar la circulación, se informará mediante las señales correspondientes. Las señales de carriles empleadas en obras tienen fondo amarillo y símbolos negros, y los nuevos carteles de orientación tienen fondo amarillo y caracteres negros.
Se obedecerán las indicaciones del personal que regula el paso. Si ya hay vehículos esperando en el mismo sentido, se guardará el orden de llegada, colocándose detrás y lo más cerca posible del borde derecho.
La señalización circunstancial que modifica el uso normal de la vía tiene prioridad sobre los semáforos, las señales verticales y las marcas viales ordinarias. Las órdenes y señales de los agentes prevalecen sobre todas ellas.
En las vías en que por su estrechez sea imposible el paso simultáneo de dos vehículos que circulen en sentido contrario y sin señalización al respecto, tendrá preferencia aquel de los dos vehículos que haya entrado primero en el estrechamiento.
En caso de duda tendrá preferencia el vehículo que tenga más dificultad para maniobrar y salir del tramo.
9.1 Orden de preferencia

Existe también un orden de preferencia entre vehículos cuando uno de ellos debe dar marcha atrás, sin perjuicio de lo que ordenen los agentes o indiquen el personal de obras y el de acompañamiento de vehículos especiales o en régimen de transporte especial:
- Vehículos especiales y en régimen de transporte especial que excedan de las masas o dimensiones reglamentarias.
- Conjuntos de vehículos, excepto los incluidos en el punto 4.
- Vehículos de tracción animal.
- Turismos que arrastren remolques de hasta 750 kg de MMA y autocaravanas.
- Vehículos destinados al transporte colectivo de viajeros.
- Camiones, tractocamiones y furgones.
- Turismos y vehículos derivados de turismos.
- Vehículos especiales que no excedan de las masas o dimensiones reglamentarias, cuadriciclos y cuadriciclos ligeros.
- Vehículos de tres ruedas, motocicletas con sidecar y ciclomotores de tres ruedas.
- Motocicletas, ciclomotores de dos ruedas y bicicletas.
Si los vehículos son del mismo tipo o se trata de un supuesto no enumerado, tendrá preferencia el que deba retroceder una distancia mayor. En caso de igualdad, se atenderá a la mayor anchura, longitud o MMA.
En los tramos de gran pendiente, con una inclinación mínima del 7 %, en los que la estrechez impida o dificulte mucho el cruce y no exista señalización que regule el paso, tiene preferencia el vehículo que asciende, salvo que pueda llegar antes a un apartadero. Si hay dudas sobre la pendiente o la distancia al apartadero, se aplica el orden de preferencia anterior.
10. Otros peligros de la vía

La señal P-30 advierte de un peligro ocasionado por un desnivel o escalón lateral a lo largo de la vía, en el lado indicado por el símbolo.

La señal P-21a, denominada «Niños» en el catálogo vigente, advierte de la proximidad de un lugar frecuentado por niños, como una escuela o una zona de juegos, donde debemos extremar la precaución.
Se debe ceder el paso a las filas escolares y moderar la velocidad ante la presencia o posible irrupción de niños. Las patrullas escolares pueden invitar a detener la marcha mediante señales incorporadas a una paleta; se debe facilitar el cruce seguro de los escolares.

Cuando el peligro no tenga un símbolo específico, se utilizará la señal P-50 para advertir de un peligro diferente de los representados por otras señales. Puede complementarse con un panel que precise de qué peligro se trata.
10.1 Otras señales de peligro que deben reconocerse
- P-21b, personas con dificultades motrices: advierte de la proximidad de un lugar frecuentado por personas con dificultades motrices o sensoriales.
- P-33, visibilidad reducida: advierte de un tramo en el que frecuentemente se pierde visibilidad por niebla, lluvia, nieve, humo u otras circunstancias similares.
- P-35, trenzado: advierte de un tramo situado entre una confluencia y una bifurcación donde los cambios de carril cruzan las trayectorias de los vehículos y aumentan el riesgo de colisión.
Ante estos peligros se adaptará la velocidad, se aumentará la atención y se mantendrá una distancia de seguridad suficiente.
11. Obstáculos en la vía
Todos los usuarios de la vía deberán evitar cualquier daño al resto de personas y bienes y retirar rápidamente los obstáculos o peligros que hubieran creado sobre la vía para no dificultar la circulación.

Por ello está prohibido poner obstáculos en la vía que entorpezcan la circulación y dejarlos sin señalizar tanto de día como de noche.
Un vehículo averiado o una carga caída pueden constituir obstáculos. No se consideran obstáculos los resaltos de los pasos para peatones y las bandas transversales que cumplan la regulación aplicable y garanticen la seguridad vial, especialmente la de los ciclistas.
11.1 Cómo rebasar un vehículo inmovilizado u otro obstáculo
Si un vehículo está inmovilizado por avería, accidente, un servicio de urgencia o auxilio, mantenimiento de la vía o funciones de regulación del tráfico, y ocupa total o parcialmente el carril por el que circulamos, al rebasarlo debemos dejar al menos 1,5 metros de separación lateral y reducir la velocidad en al menos 20 km/h respecto del límite de la vía.
Puede rebasarse un vehículo inmovilizado aunque esté prohibido adelantar y sea necesario ocupar el sentido contrario, siempre que la inmovilización no se deba al tráfico y se haya comprobado que la maniobra puede hacerse sin peligro. La misma exigencia de seguridad se aplica cuando otro obstáculo obliga a invadir el sentido contrario.
Si no hay visibilidad o espacio suficientes, hay que esperar. No se debe invadir el sentido contrario obligando a otros usuarios a frenar o desviarse.
12. Vehículos con preferencia
Algunos vehículos necesitan tener preferencia sobre el resto por la urgencia de los servicios que realizan. Son los denominados vehículos prioritarios.
Los vehículos que circulan por raíles como trenes o tranvías tienen preferencia de paso salvo señalización contraria.

Son vehículos prioritarios los de los servicios de policía, extinción de incendios, protección civil y salvamento, y asistencia sanitaria pública o privada, cuando circulan en servicio urgente y lo señalizan reglamentariamente.
Como regla general, advierten de su presencia utilizando simultáneamente la señal luminosa V-1, de color azul, y las señales acústicas especiales. Deben utilizar la señal luminosa aisladamente cuando prescindir de la sirena no suponga peligro para los demás usuarios.
Los conductores de vehículos prioritarios deben hacer uso de sus privilegios únicamente cuando circulen en servicio urgente, observar las normas de circulación y obedecer a las órdenes y señales de los agentes de la autoridad.

En servicio urgente, y tras comprobar que no ponen en peligro a ningún usuario, estos conductores pueden superar los límites de velocidad y dejar de cumplir determinadas normas bajo su exclusiva responsabilidad. Las órdenes y señales de los agentes son siempre obligatorias.
Excepcionalmente, en autopistas y autovías y sin comprometer la seguridad, pueden dar media vuelta o marcha atrás, circular en sentido contrario por el arcén o penetrar en la mediana y sus pasos transversales. Estos privilegios no se aplican simplemente por tratarse de un vehículo de emergencias: debe circular en servicio urgente.
Los demás conductores deberán facilitarles el paso, apartándose normalmente hacia la derecha o deteniéndose si fuera necesario, según las circunstancias. Los peatones despejarán la calzada y permanecerán en refugios o zonas peatonales o, si no existen, se alejarán de la zona de circulación de vehículos.
12.1 Carril de emergencia en autopistas y autovías
Cuando, por una retención, los vehículos circulen a paso de peatón o estén detenidos, deberán apartarse para dejar un espacio libre que permita el paso de los vehículos prioritarios:
- Con dos carriles en el mismo sentido, el espacio se forma entre ambos: los del carril izquierdo se desplazan a la izquierda y los del derecho, a la derecha.
- Con tres o más carriles, se forma entre el carril más a la izquierda y el contiguo: los del carril izquierdo se desplazan a la izquierda y los de todos los demás, a la derecha.
12.2 Vehículos no prioritarios en una urgencia excepcional
Un vehículo particular que, por circunstancias especialmente graves y sin poder recurrir a otro medio, deba prestar un servicio urgente puede advertirlo con el avisador acústico de forma intermitente y las luces de emergencia, o con un pañuelo u otro procedimiento similar. Su conductor debe respetar las normas, especialmente en las intersecciones; no adquiere los privilegios de los vehículos prioritarios.