16. Mandos y reglajes del automóvil

1. Conceptos básicos 2. Requisitos administrativos para conducir un vehículo a motor 3. El conductor, los demás usuarios y la prioridad de paso 4. Progresión normal y sentido de circulación 5. Placas, señales y distintivos en el automóvil 6. Conducción, económica y circunstancias del medio ambiente 7. Preparación y desarrollo de un viaje 8. Factores concernientes a la carga y personas transportados 9. Normas generales de las señales de circulación 10. Señales verticales de tráfico - Actualizado en 2026 11. Marcas viales 12. Los semáforos 13. Otros dispositivos de señalización en el vehículo 14. Señalización circunstancial que modifica la utilización de la vía y señales 15. La velocidad 16. Mandos y reglajes del automóvil 17. La visibilidad y elementos transparentes del vehículo 18. Dispositivos de iluminación en los vehículos 19. Los neumáticos y la adherencia 20. Los frenos y su utilización 21. Funcionamiento y mantenimiento del automóvil 22. Accesorios, repuestos y herramientas. Inspecciones periódicas 23. Los Adelantamientos 24. Cambio de sentido y marcha atrás 25. Detención, parada y estacionamiento 26. Maniobras de incorporación a la circulación y desplazamientos laterales 27. Prioridad de paso, intersecciones, pasos a nivel y puentes móviles 28. Inmovilización de los vehículos por los agentes de la circulación 29. Señales y órdenes de los agentes de circulación 30. Vehículos especiales y Vehículos de Movilidad Personal 31. Los peligros concretos de la vía y su señalización 32. Factores que disminuyen las aptitudes del conductor 33. La seguridad pasiva 34. Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor (ADAS) 35. La conducción nocturna y en condiciones adversas 36. La conducción en autopistas y autovías 37. Elementos que intervienen en los accidentes de circulación 38. Comportamiento en caso de accidente

Para conducir es necesario accionar unos mandos con los pies (pedal acelerador, de freno y, en los automóviles con cambio manual, de embrague) y otros con las manos (volante, palanca o selector de cambios y, habitualmente, freno de estacionamiento).

También utilizará las manos para accionar otros mandos como hacer sonar el claxon, accionar el limpiaparabrisas o regular la ventilación interior.

Antes de iniciar la marcha debemos conocer la ubicación y el funcionamiento de los mandos del vehículo. Su utilización no debe impedir mantener una postura adecuada, la visibilidad y la atención a la conducción.

1. Reglaje del asiento y el respaldo

El conductor deberá acomodar bien el asiento antes de iniciar la conducción. Para ello podrá acercar o separar el asiento hasta que se adapte a sus características físicas.

También podrá regularse la inclinación del respaldo, de forma que la espalda y los hombros queden apoyados en él.

El asiento y el respaldo estarán bien reglados cuando el conductor llegue con los pies a los pedales, con las manos al volante y accione la palanca de cambios de manera cómoda.

La altura del asiento debe ser suficiente para ver la vía por encima del volante.

Debemos poder pisar a fondo el freno y, si lo hay, el embrague, manteniendo las piernas ligeramente flexionadas. Al sujetar el volante, los brazos también deben quedar algo flexionados, sin separar los hombros del respaldo. Los reglajes del asiento y del volante se realizarán con el vehículo detenido, comprobando después que quedan bloqueados.

También debe regularse el reposacabezas: su parte superior quedará aproximadamente a la altura de la parte superior de la cabeza y su zona central frente a la parte posterior de esta, a la altura de los ojos. Debe quedar próximo a la cabeza para limitar su desplazamiento hacia atrás en caso de impacto.

Tras regular el asiento y respaldo deberemos orientar los espejos retrovisores y abrocharnos el cinturón de seguridad.

En el caso de las motocicletas una vez inicien la marcha el conductor debe apoyar ambos pies en los estribos o apoyapiés.

2. Los mandos del pie

Con el pie derecho se accionan el pedal acelerador y el de freno mientras que con el pie izquierdo se acciona el pedal de embrague, cuando exista.

En los automóviles automáticos no hay pedal de embrague: el acelerador y el freno se manejan normalmente con el pie derecho, dejando el izquierdo en el reposapiés. Esta disposición puede variar en vehículos con mandos adaptados.

2.1 El pedal acelerador


 
 
Este pedal regula la potencia que el conductor solicita al motor. En los motores de combustión, al aumentar la demanda de potencia normalmente aumenta la cantidad de carburante utilizada; en los eléctricos se regula la entrega de energía al motor. Cuanto más se aprieta el pedal, mayor es la demanda de aceleración, aunque la velocidad alcanzada también depende de la marcha seleccionada, la pendiente y las condiciones de circulación.
 
Es un mando muy sensible y al iniciar la marcha no es aconsejable apretarlo hasta el fondo, ya que puede provocar una aceleración brusca y aumentar innecesariamente el consumo de carburante o de energía.
 

2.2 El pedal de freno

El hecho de que tanto el pedal de freno como el acelerador se accionen con el mismo pie se debe a que no se han de apretar los dos pedales a la vez al tener finalidades contrarias.

Salvo en caso de emergencia el pedal de freno se debe apretar de manera suave y progresiva.

En una frenada de emergencia con ABS, debemos pisar el freno con fuerza y mantener la presión, aunque se noten vibraciones en el pedal; no hay que bombearlo. Si el vehículo tiene cambio manual, también se pisa el embrague. Si no dispone de ABS, hay que dosificar la presión para evitar que las ruedas se bloqueen.

2.3 El pedal de embrague

 

El embrague permite al conductor decidir si el movimiento del motor se transmite o no a la caja de cambio de velocidades.

Cuando no está seleccionada ninguna relación de marcha se dice que el vehículo se encuentra en punto muerto.

El punto en el cual el embrague comienza a acoplar el motor con la transmisión, al ir soltando el pedal, recibe el nombre de “punto de fricción”, que puede llegarse a percibir con la experiencia.

No tener en cuenta las reglas básicas de uso del embrague puede ser causa del calado del motor.

Al pisar el pedal a fondo se desembraga, interrumpiendo la transmisión del movimiento; al soltarlo progresivamente se vuelve a embragar. Durante la marcha no se debe dejar el pie apoyado en este pedal. Tampoco conviene mantener el vehículo en una pendiente haciendo patinar el embrague: deben utilizarse los frenos o el sistema de ayuda al arranque, si lo equipa.

3. Los mandos manuales

3.1 El volante de dirección

El volante transmite la dirección que el conductor desee a las ruedas directrices del vehículo.

El volante debe cogerse con suavidad y firmeza y debe cogerse con ambas manos, salvo el tiempo imprescindible para accionar otro mando, y en una posición equivalente a la de las tres menos cuarto en las agujas del reloj.

Como pauta de conducción segura, debemos evitar cruzar los brazos al girar el volante y sujetarlo por su parte interior, manteniendo siempre el control de la dirección.

También se debe evitar siempre que el conductor apoye el brazo izquierdo en la ventanilla o fuera del vehículo para no confundir al resto de usuarios de la vía.

En el caso de querer sustituir el volante de dirección, el nuevo deberá ser compatible con el vehículo, ya que un tamaño diferente podría incidir negativamente en la conducción. Si la modificación constituye una reforma, deberá tramitarse conforme a la normativa de reformas de vehículos y someterse a la inspección ITV correspondiente. No se debe anular el airbag ni comprometer los demás sistemas de seguridad.

3.2 El freno de estacionamiento

El freno de estacionamiento mantiene el vehículo inmovilizado, tanto si el conductor se encuentra en él como si lo abandona.

Puede accionarse mediante una palanca que actúa sobre los elementos frenantes que inmovilizan las ruedas del vehículo, mediante un pedal específico o mediante un mando eléctrico, según el modelo.

Al dejar el puesto de conducción, hay que accionar el freno de estacionamiento, parar el motor y desconectar el sistema de arranque. Si el vehículo tiene cambio manual, se dejará la primera marcha en pendiente ascendente y la marcha atrás en descendente; si corresponde, se seleccionará la posición de estacionamiento P. Esta posición no sustituye al freno de estacionamiento.

3.3 La palanca de cambio de velocidades

La palanca de cambio de velocidades suele encontrarse situada entre los dos asientos delanteros o en el salpicadero. En otros modelos el selector puede estar en la columna de dirección o adoptar la forma de botones o de un mando giratorio.

Mediante el accionamiento de la palanca se activa la caja de velocidades que permite al conductor utilizar la potencia del motor de acuerdo a las circunstancias de cada momento.

 


La relación de marcha más corta es la primera, que es la que transmite más fuerza hacia delante pero mueve el vehículo a menor velocidad.

Por el contrario, la relación más alta es la que menos fuerza transmite a las ruedas para un mismo par motor y permite circular a mayor velocidad para un mismo régimen de giro del motor.

La caja de velocidades también permite el desplazamiento del vehículo hacia detrás lo que se consigue con la marcha atrás.

El ruido del motor o el cuentarrevoluciones ayudarán a decidir al conductor cuándo debe cambiar de relación de marcha.

En los cambios automáticos, las posiciones habituales del selector son P (estacionamiento), R (marcha atrás), N (punto muerto) y D (marcha hacia delante). Para seleccionar P o cambiar el sentido de la marcha, el vehículo debe estar completamente detenido. Deben seguirse las instrucciones del fabricante y mantener el freno pisado al seleccionar la marcha para evitar movimientos inesperados.

4. Otros mandos manuales

4.1 Indicadores de dirección

Los indicadores de dirección se utilizan para advertir al resto de usuarios sobre las maniobras que se van a realizar.

Se percibe si están en funcionamiento por medio de una luz situada en el salpicadero.

En muchos automóviles, la señal luminosa que emiten se extingue de manera automática al girar el volante para enderezar la dirección.

Aún así se debe comprobar que los indicadores han dejado de funcionar tras utilizarlos.

Los turismos deben estar provistos de indicadores de dirección y señal de emergencia. La posibilidad de señalizar con el brazo no exime de instalar los dispositivos obligatorios para cada categoría de vehículo.

4.2 Luces

El alumbrado delantero y trasero del vehículo se pone en funcionamiento accionando un interruptor.

Para adaptar las luces en cada situación del tráfico el conductor utiliza los mandos de alumbrado, cuya forma y ubicación dependen del vehículo.

El mando puede incluir las posiciones de apagado, luces de posición y luces de cruce, y, en algunos modelos, una posición de encendido automático. Otros mandos permiten seleccionar las luces de carretera, las ráfagas y las antiniebla.

El conductor debe comprobar que lleva el alumbrado adecuado: las luces diurnas no sustituyen al alumbrado obligatorio de noche, en túneles o cuando disminuye sensiblemente la visibilidad. El encendido automático puede no detectar ciertas situaciones de lluvia o niebla y exigir la intervención del conductor.

4.3 Limpiaparabrisas y Lavaparabrisas

Los vehículos de motor cuyo parabrisas obligue al conductor a mirar a través de él para ver normalmente la vía hacia delante deben contar con limpiaparabrisas y lavaparabrisas, conforme a las exigencias técnicas aplicables.

Ambos se accionan mediante un mando que debe estar al alcance del conductor. El limpiaparabrisas realiza el barrido una vez activado; algunos vehículos también disponen de un sensor de lluvia que lo activa automáticamente. El lavaparabrisas proyecta líquido para ayudar a limpiar el cristal.

4.4 Aparato productor de señales acústicas

Todos los vehículos de motor excepto los motocultores conducidos a pie deben contar con un aparato productor de señales acústicas comúnmente conocido como claxon o bocina.

Su uso debe estar justificado: en un vehículo no prioritario puede utilizarse para evitar un accidente, avisar fuera de poblado de la intención de adelantar o advertir la presencia en el servicio urgente excepcional previsto reglamentariamente. No debe emplearse de forma inmotivada o exagerada.

4.5 Contacto y puesta en marcha

El vehículo está provisto de un sistema de contacto y puesta en marcha que puede accionarse con una llave o mediante un botón, según el modelo.

No se debe accionar manualmente el motor de arranque cuando el motor de combustión ya está girando, ni desconectar el contacto o el sistema de propulsión mientras el vehículo esté en movimiento. Los sistemas automáticos de parada y arranque funcionan conforme al diseño del fabricante.

Antes de iniciar la marcha, hay que comprobar el estado de los testigos y seguir la secuencia de arranque indicada por el fabricante. En un vehículo híbrido o eléctrico, el indicador de disponibilidad, habitualmente READY, puede señalar que está preparado para moverse aunque no se oiga ningún motor.

4.6 Dispositivos de arranque en frío

Son mecanismos que se utilizan para ayudar a arrancar el motor cuando está frío. En los motores de gasolina con carburador se han utilizado, entre otros, estos sistemas para enriquecer la mezcla:

  • El estárter que actúa aumentando la cantidad de gasolina.
  • El estrangulador que actúa disminuyendo la cantidad de aire.

En los motores de gasolina con inyección electrónica, la gestión del motor adapta automáticamente la alimentación para el arranque en frío. Los motores diésel pueden utilizar calentadores o bujías de precalentamiento; si disponen de testigo, debe respetarse la indicación del fabricante antes de arrancar. Estos dispositivos no son necesarios para poner en marcha un motor eléctrico.

4.7 Tablero de instrumentos

Dentro del tablero de instrumentos encontraremos luces, agujas o pantallas digitales que indican al conductor el funcionamiento del automóvil.

Entre otros, estos indicadores informan de cuál es el nivel de combustible o la carga de la batería de tracción, la velocidad, las revoluciones del motor cuando corresponda o qué luces están encendidas.

El velocímetro o indicador de velocidad debe mirarse con frecuencia, mediante comprobaciones breves y sin desatender la vía, para no sobrepasar las velocidades máximas permitidas.

Si aparece un testigo de avería, hay que identificar su significado en el manual del vehículo y actuar según sus indicaciones. Algunos avisos requieren detenerse en un lugar seguro y no continuar la marcha hasta resolver el problema.

4.8 Dispositivo antirrobo

La finalidad del dispositivo antirrobo es bloquear una parte esencial del vehículo a partir del momento en que queda estacionado.

5. El habitáculo del automóvil

El conductor debe encontrarse cómodo dentro del automóvil. Para ello el habitáculo ha de tener el clima o ambiente adecuado de tal forma que esté bien ventilado y no haya dentro de él ni mucho calor ni mucho frío.

Hay que cuidar que el calor o el frío no sea excesivo. En especial, el exceso de calor y una ventilación insuficiente pueden favorecer el amodorramiento y la somnolencia.

La ventilación y los dispositivos antivaho deben permitir mantener los cristales despejados. Es conveniente ajustar la climatización antes de iniciar la marcha y evitar manipulaciones que distraigan durante la conducción.

6. Los mandos en las motocicletas

En las motocicletas los mandos están repartidos a ambos lados del manillar y a ambos lados del vehículo.

En una motocicleta con cambio manual y disposición habitual de mandos, con la mano derecha accionaremos el puño acelerador y la maneta del freno delantero, y con la mano izquierda accionaremos la maneta de embrague, la bocina y las luces.

Por lo que se refiere a los pies con el izquierdo accionaremos el pedal de cambio de velocidades y con el derecho se accionará el freno trasero.

En muchos escúteres automáticos no hay maneta de embrague ni pedal de cambio: la maneta derecha acciona el freno delantero y la izquierda, el trasero. Los sistemas de frenada combinada pueden repartir la frenada entre ambas ruedas. Antes de circular, hay que comprobar la disposición y el funcionamiento de los mandos del modelo concreto.

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